sábado, 29 de junio de 2013

Putas y mochas

"Sex without love is an empty experience, but as empty experiences go it's one of the best."
-Woody Allen

Carrie Bradshaw se preguntaba si las mujeres podíamos tener sexo como los hombres, es decir, coges y te vas, sin sentimientos de por medio. Yo sé que no puedo y, más importante, no quiero. Me gusta el paquete completo.

El sexo sin amor es hedonismo y una experiencia vacía, dicen. Yo no puedo separar el sexo del amor, siempre preferiré y procuraré tenerlos juntos, pero tampoco le hago el fuchi a los llamados one night stand si son MUY de vez en cuando. Cuando ya se adopta como práctica frecuente eso de buscar sexo con personas que nos parecen atractivas, que nos caen bien, pero que son prácticamente desconocidos, entonces creo que no está chido. ¿Por qué no darnos tiempo de tratar más a alguien que nos gusta, de agarrarle cariño y confianza? En mi concepción del mundo, si se tiene sexo nomás por darle placer al cuerpo, al final es un mero roce genital  y una cata e intercambio de fluidos. Es una experiencia placentera, sí, pero no es ni la mitad de extasiable como la relación sexual con alguien amado (que tenga nociones de cómo coger), no importa qué tanta experiencia y qué tan buenas en la cama sean las partes involucradas, a fin de cuentas son desconocidos.

Ahora que según las mujeres tenemos más libertad en el ámbito sexual, cada quien adopta el nivel que quiere o puede: unas prefieren seguir en los roles convencionales de no tener sexo hasta el matrimonio, otras van de cama en cama, otras prueban pero con moderación. Cada quien. Lo que caga aquí es que todas las partes juzgan a las otras y generalizan sin ver bien qué pedo y sin tomar en cuenta que todas somos diferentes. Hay mujeres que se sienten superiores que las demás porque tienen sexo sin amor y porque disque dejaron el papel de morra reprimida atrás y no dudan en poner la etiqueta de "mocha", "cerrada" y "reprimida" a las que no son tan "abiertas" y "libres" como ellas. No es tan fácil, para muchas es difícil quitarse lo que les dejó crecer en un hogar machista y religioso. Esas mujeres "libres" no son capaces de ver que no todas queremos ser como ellas, aunque no todas seamos reprimidonas ni mochas. No todo es sexo, chavas.

Lo mismo es del otro lado, las mujeres más convencionales no dudan en tachar de putas a las que no siguen sus prácticas. Una vez una amiga me vio con reprobación porque recargué mi cabeza en el hombro del chico que me gustaba y "me le pegaba mucho", ¡y no éramos novios!; qué pecado. Supongo que luego rezó por mi alma cuando le conté que le había sugerido a un wey ¡con el que no estoy casada! que tuviéramos un acostón. Ella ha de pensar que soy fácil, pero no lo soy*. En mi concepción del mundo no soy ni fácil ni puta ni mocha. El pedo es que nadie respeta a las otras partes. Las mujeres "abiertas" y "libres" juzgan a las "mochas" y las mochas a su vez juzgan a las "promiscuas". No lo niego, yo también uso las etiquetas de puta y mocha, pero con moderación. Estamos mal. Si nos limitamos a una visión tan maniquea, estamos jodidas. Ojalá hubiera menos juzgar y más dejar ser.

*PERO en mi concepción del mundo, si asciendes en el trabajo por acostones, entonces SÍ eres una puta sucia. También eres puta despreciable si dentro de tu rollo de "mujer libre" seduces a hombres con pareja sin importarte nada más que tus propios deseos o si engañas a las personas haciéndoles creer que sólo duermes con ellos cuando en realidad duermes con dos o más. Hay que ser claros y no es cosa de moral, sino de salud y respeto. Sí saben que hay enfermedades de transmisión sexual, ¿no? Supongo que si alguien no se respeta ni quiere a sí mismo no puede respetar a los demás. Bien dicen que no hay que hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan.