martes, 4 de junio de 2013

Historia 'borrada'

"Almost always the creative dedicated minority has made the world better."
-Martin Luther King Jr.

Cuando era niña, solíamos comer frente a la tele. Uno de esos días, veíamos un noticiero y recuerdo bien clara una imagen: un señor con bolsas de supermercado (o algo en las manos) que se plantó delante de un tanque militar, tratando de impedirle el paso. El tanque se desviaba para no arrollarlo, pero él volvía a ponerse enfrente (los héroes anónimos son los más valiosos, no como esas personas que hacen algo y buscan reconocimiento para luego andar presumiendo). Eso fue el 5 de junio de 1989 en Tiananmen, China.

La masacre de Tiananmen el 4 de junio de 1989 nos recuerda a nuestro 2 de octubre de 1968. Miles de personas, la mayoría estudiantes, que pedían reformas fueron asesinadas por un gobierno represor. Hoy, las "Madres de Tiananmen" siguen exigiendo justicia a un gobierno que hace oídos sordos, hace como que no existen, pero bien que las sigue vigilando, a ellas y demás opositores. El gobierno incluso prohibe conmemorar a las víctimas aun 24 años después. No sólo eso, sino que sigue disfrazando el número de muertos, censura las páginas en internet con contenido relacionado y quiere hacer como que la masacre no ocurrió. Pero más grave que eso (que es bastante grave) es que hay gente que se lo cree, que no es capaz de decir "a ver qué pedo" y de cuestionar, de poner a funcionar la cabeza.

La distopía de Orwell no es algo lejano, ya está aquí. La función de los gobiernos es supuestamente servir al pueblo, la gente es primero, pero en la práctica es lo contrario. La gente es lo que menos importa. 'Ora sí que pasa así aquí y en China, en los países de primer y tercer mundo. En EEUU donde los Bush enviaron a miles de inocentes a pelear guerras inventadas en Medio Oriente para robar el petróleo. O en Turquía, donde el gobierno reprime a ciudadanos que se opusieron a la desaparición de un parque para que en su lugar se construyera un centro comercial más. Pasa en las comunidades indígenas en México, en todo México. En España y Grecia con las recientes crisis. En Japón, donde tienen un partido similar al PRI (que lleva como 70 años en el poder) y donde el gobierno le llena a sus ciudadanos la cabeza con propaganda mentirosa y les impone un consumo de energía nuclear que en cualquier momento puede resultar en catástrofe, como pasó en 2011.

Lo único que importa en este feo sistema capitalista, neoliberal, es el dinero y los generadores de dinero, las corporaciones, los intereses de unos pocos. El pueblo viene a valer madres.

Afortunadamente, siempre hay quien alza la voz y se opone, como el valiente hombre chino que se enfrentó al tanque o como Bradley Manning que denunció la mierda que pasaba en el ejército gringo, como esos luchadores indígenas que defienden sus comunidades y su cultura, como los que alzan la voz todos los días. Bien por esa gente. Muy mal por la gente agachona. Detesto a la gente agachona y pasiva, son tan despreciables como los ojetes que hacen mal. De nuevo, es como dice Luther King: The ultimate tragedy is not the oppression and cruelty by the bad people, but the silence over that by the good people.