viernes, 25 de octubre de 2013

La última y nos vamos

No creo en la médicina alópata, es una mierda. Te alivia una cosa y te jode otra. Cuando vivía con mis papás, cada que me enfermaba de gripa o de la panza solían llevarme al doctor alópata. Me recetaba medicina y me curaba el resfriado o la panza pero recuerdo que esas medicinas agresivas siempre tenía efectos secundarios. Se me quitaban los mocos y la tos pero me dañaba la panza y la digestión algunos días. Otras veces ni me curaban bien. De la chingada. En cambio desde que vivo sola y me enfermo que de la panza, que de la gripa, decido quedarme en casa, comer cítricos, miel con limón y abrigarme bien si es catarro; tomar manzanilla y agua si es la panza. Me curo chido, en uno o dos días ya estoy bien y sin secuelas desagradables. 

Así, mientras buscaba páginas con tips para mi viaje me encontré con una página de medicina holística que daba recomendaciones naturales para evitar el cáncer. Claro que si uno busca ese tipo de medicina en la Wikipedia, va a decir que es "pseudo ciencia". La industria farmacéutica gana millones cada año con tratamientos de cáncer, sida, etc. que al final ni curan nada y se chupan a las personas por ser caros y agresivos. No creo en los tratamientos agresivos. No creo en la quimioterapia ni en las mastografías. Nunca me haré una, no quiero que me aplasten la chichi y le echen radiación. No es difíl de creer que se nos mienta respecto a la medicina alópata, las grandes empresas, los gobiernos nos mienten todo el tiempo. Tienen un gran negocio. Quizá en ocasiones no queda de otra más que recurrir a los alópatas, pero creo que muchas veces se pueden evitar.

Decía, así di con la página del doctor David Brownstein, donde explicaba que la clave para mantener alejadas enfermedades desde gripa hasta cáncer era la sana alimentación que hace que nuestro sistema inmunológico funcione bien y pueda combatir amenazas. Comer animales que no han sido engordados con hormonas que luego nos tragamos nosotros, comer vegetales y frutas que no han sido rodeados con pesticidas y fertilizantes, comer azucar y sal que no han sido refinadas y desprovistas de sus nutrientes naturales, evitar ambientes con aire tóxico, aunque sí se vive en la ciudad eso está difícil, entre otras cosas. Me latió lo que explicó. En cuanto me recupere del gasto de mi viaje compraré una suscripción a sus artículos. 

Suena lógico lo que plantea. Mi hermana tuvo un problema muy grave en su sistema digestivo cuando era niña, lo tuvo durante años. Mis papás consultaron a muchos, todos alópatas, le hicieron pruebas agresivas, feas, nadie pudo curarla. Pero cuando ella tenía unos 12 ó 13, comenzó a ir a una nutrióloga (porque sí, tenemos una fijación por estar en el peso correcto, no tanto por salud, sino por estética, los gordos y gordas se ven muy feos) y la enseñaron a balancear sus alimentos, a saber comer, sin pastillas para adelgazar, sólo una dieta saludable. La alimentación balanceada le curó el problema que ningún alópata pudo y desde entonces ha estado chido. Tómenla, putos. 

Me voy, blog. Regreso el 14, no me extrañes.