domingo, 3 de noviembre de 2013

Están los griegos y luego los mortales

Mañana es mi penúltimo día en Atenas y qué pinche noche tan solitaria tengo. Yo aquí en el hostal sin poderme largar porque estoy cargando la batería de mi trasto y nadie en el Skype de México para hacerme compañía, olvidaba que es domingo. En el hostal tampoco hay nadie, salvo el chico que atiende (que no es griego pero también está muy guapo), otro wey afuerita y yo. Yo no puedo estar afuera porque mi iPad y porque los mosquitos me prefieren a mí. No sé porqué. A mis compañeros de cuarto en el hostal no les vi picaduras, sólo yo. Mosquitos made me their bitch. Compraré mi repelente antes de irme al Cairo o moriré.

Ya ni fui al Cabo Sunion (¡que salía en Los caballeros del zodiaco!), está muy lejos. Diario he caminado más de lo que planeé y me canso mucho porque mi vieja mula ya no es lo que era. Hubo algo que me impresionó mucho de Grecia y es que los griegos son guapísimos. Una amiga me lo dijo antes de que viajara para acá, pero no pensé que fuera en serio. Pensé que era algo así como lo que dicen de los italianos, de Brad Pitt, que según son muy guapos y pus yo no lo veo. Pero los griegos, ¡¡UUFFF!! No pasa un día sin que vea como 10, 20 guapos, son totalmente mi tipo. Me enamoré. Si viviera en Grecia, sí sería una puta (Nah, ni creo,pero es para enfatizar que sí son muy guapos). Muchos de ellos deben tener a algún dios griego entre sus ancestros. 

Visité el tan comentado Santorini, que porque dicen que es muy bonito. No es que no esté bonito, es que si vives en México y has visitado pueblos mágicos como Tepoztlan, verás que Santorini no es muy diferente con sus calles empedradas en un cerro en el mar, sus iglesias, sus casitas pintadas en armonía y sus caminos estrechos, muy al estilo de Taxco o Tepoztlan. Debo confesar que cuando lo vi a la distancia desde el ferry, me pareció que se trataba de asentamientos irregulares en algún cerro erosionado del EdoMex. Lo bueno de la visita relámpago es que conocí 4 defeños, dos chicos y dos chicas. Los chicos coincidirán conmigo en Egipto. Una de las chicas no podía creer que hubiera hombres tan guapos en Grecia. Lo malo fue el viaje en ferry, sobre todo el regreso que duró 10 horas y tuve que dormir en el barquillo. Descubrí que eso tiene los mismos efectos que una borrachera: cansancio enorme, dolor, pesadumbre, el mareo dura hasta el día siguiente. Bueno, así dicen que se siente, yo no sé porque nunca me da cruda.

Hay muchos gatitos en las calles. También hay peritos y aunque tienen collar están en la calle. El lado bueno es que se ven bien alimentados, no como en México. Extraño a mi Bolette.