viernes, 11 de octubre de 2013

Mujeres con complejo de inferioridad

La amistad entre hombres hetero (bugas) y mujeres no existe, al menos no en mi mundo. No creo en ella. Siempre me ha pasado que comienzo a relacionarme con un hombre y resulta que él quiere conmigo o que yo quiero con él o que ambos queremos, pero nunca me pasa que él y yo sólo queramos amistad. Me acerco a los bugas que me caen bien, son mis amigos, pero es una amistad que nunca se vuelve muy cercana. En cambio, si me acerco mucho, muchísimo a un hombre, es porque me gusta y quiero con él. Por eso tengo puras amigas y mis amigos hombres más cercanos son gays. Hay mujeres que tienen puros amigos hombres bugas. Unas quizá es porque les resulta más fácil interactuar con hombres y está chido. Pero hay otras que tienen puro amigo hombre porque generalizan y piensan mal de las demás mujeres, todas somos nefastas a sus ojos. En mi humilde opinión, esas mujeres están dañaditas, traumadas, resentidas, con baja autoestima, inseguras, envidiosas de las demás, etc. y por eso son pretenciosas y van por la vida mostrando esa falsa superioridad. Es como lo de los stalkers, los peores stalkers son los que se dan una importancia que no tienen y dicen que tú  los stalkeas, cuando en realidad son ellos. Las peores mujeres resentidas son las que dicen que tú las envidias, que tú eres ojete y les haces mal, cuando en realidad es al revés. Son generalizaciones de gente con daños en su cabecita: todas las mujeres somos bobas, tontas, envidiosas, poca cosa, menos ellas, ellas son grandiosas. Pero ellas son mujeres también, ¿no?

Tuve una muy mala experiencia con una de esas mujeres. Cuando la "amistad" comenzaba, ella me repetía que TODAS las mujeres éramos nefastas porque siempre le salían con jaladas (ella tan buena y tan superior, las malvadas somos las demás, seguro (sarcasmo)), en cambio se desvivía por caerle bien a los hombres, aunque los acabara de conocer. Ejem, ¿porqué hacer esas falsas acusaciones, no eres tú mujer también? Esa vieja supuestamente era mi amiga, pero todo el tiempo me hacía menos, me trataba como tonta, competía conmigo malaleche y, por si eso fuera poco, me traicionó; dicho en términos más dramáticos, me clavó un puñal por la espalda donde más me dolía. La confronté y le retiré la amistad. En respuesta, ella corrió a repetirle al mundo que las mujeres somos nefastas, que yo la había lastimado, que le había salido con jaladas, que le tenía envidia y no sé qué tantas mentiras. Desde entonces prefiero alejarme de esas mujeres, de las que dicen que sólo pueden tener amigos hombres y se sienten superiores a las demás. No hay nada que muestre mejor que una mujer u hombre tiene pedos de inferioridad, que ir por la vida haciendo menos a todos los demás. Chicas, las demás no tenemos culpa de sus traumas y de lo que les haya tocado vivir. Para ellas, en especial para Lorelí, va esta frase de Simone de Beauvoir, "Proclamaba la inferioridad de su sexo, creía evadirse de él por la virilidad de su talento; también sobrepasaba a los hombres, puesto que, dotada con las mismas cualidades que ellos, tenía además el merito singular y encantador de ser una mujer". En resumen, son mujeres desubicadas.