Al parecer sí existe eso llamado karma, que no es un castigo en sí, sino las consecuencias de nuestros actos buenos o malos. Esta vez el karma le mostró a la señora puta que le abría las piernas a un hombre casado y adinerado (no por amor, no por deseo, sino para sacarle algo grande monetariamente hablando; la vieja le dio tres hijas espurias y a cambio el señor les puso una escuela para que se mantuvieran con eso) que las apariencias engañan y que si tratas a los demás como desecho, tarde o temprano se te regresa.
Yo fui en marzo a entrevista, pruebas psicológicas y así y los pasé. Me dijeron que el trabajo de teacher era mío pero que entraba en agosto. A dos días de entrar en agosto, me dijeron que no, que tenían a alguien con mejor perfil y les valió madres haberme hecho perder tiempo, dinero y otras ofertas laborales, como si la situación económica del país y eso estuviera para andar perdiendo el tiempo así. Le dieron preferencia a dos teachers que según habían sacado un mejor perfil psicológico y tenían años de experiencia en manejo de grupos. Pues las "candidatas ideales" no aguantaron estar ahí más de dos meses y ya se fueron, dejaron al trabajo, a la escuela y a los niños tirados. Yo no hubiera hecho eso, no soy de las que hace eso, my parents taught me better. Los papás están furiosos y no es para menos, la puta ha de estar que se la lleva la fregada y seguramente se acordó de mí y de que yo era mejor opción.
Por eso yo no creo en eso de dar preferencia a los que tienen más experiencia en los trabajos. Nadie nace sabiendo y yo aprendo bien rápido, alcanzo bien pronto a los que tienen mucha experiencia. Tampoco creo en las pruebas psicológicas, mucho menos en la del "temor a dios" (Cleaver Test). Aunque las pruebas hayan dicho una cosa, yo demostré que era alguien responsable, que no los hubiera dejado tirados, no tanto por mis jefas, sino por los niños que son puro amor y suelen pensar que es su culpa que una maestra se vaya, demostré que siempre hubiera buscado la mejor forma de enseñarles y que los quería y los trataría sin regaños, sin castigos, sin malas palabras. Los niños me querían, siempre me preguntaban si sería su teacher el próximo año, que querían que lo fuera. Pero como no tenía experiencia y soy temerosa de dios han de pensar que no tengo moral o que soy peligrosa o qué sé yo. Soy malhablada, pero sé cuándo, dónde y con quién. Las señoras que obtuvieron el trabajo pudieron haber sacado mejor perfil, en el Cleaver Test, pero al final eso no dijo nada. ¿De qué sirvió que le dieran el trabajo a gente con años de experiencia? Demostraron que no pudieron con mis niños. ¡Tómala, pinche puta, por haberme despreciado, vaca gorda!