martes, 1 de octubre de 2013

No olvidamos

Mi papá estudió en la Voca 7 de Tlatelolco (hoy desaparecida) y luego en algún plantel del IPN* cuando estallaron las protestas de 1968. Me da mucho orgullo decir que mi papá participó. Nos ha contado más de una vez cómo volanteaba en la ciudad, en mercados, parques, incluso con policías y militares. Dice que mucha gente apoyaba, que incluso los policías y militares escuchaban lo que ellos les explicaban. También nos cuenta lo que vivió en la Plaza de las Tres Culturas. Vio a hombres con guante blanco y de pronto los disparos. Mi papá salió de ahí con bien (de otra forma mi hermana y yo no estaríamos aquí), pero fue una cosa horrible. Mi papá conocía Tlatelolco muy bien, ahí vivía. Dice que sabía para dónde correrle y así lo hizo cuando empezó todo. Lo estresante, además de todo lo que pasó, fue que mi abuela (a la que no conocí) salió a buscarlo cuando oyó rumores de que se pondría feo. Mi papá llegó a su departamento (en uno de los edificios lejanos a la Plaza) y le dijeron que mi abuela había salido a buscarlo. Salió de nuevo para buscarla. Por fortuna regresaron bien, como no puede decirse de cientos de personas que estuvieron en ese mitin y de los habitantes de los edificios cercanos a la Plaza. Sería una traición a mi papá darle la espalda a todo eso que nos ha enseñado: a leer, informarse, ver las dos caras de la moneda, cuestionar, protestar, informar a los demás, participar, no ser agachonas. Por eso somos tan grilleras mi hermana y yo (revoltosas, nos llamarían los agachones). Creo que nos educaron bien. Mi papá no puede disuadirnos de ir a tal o cual marcha, a veces no ha dicho "no vayan", pero pus no se puede. Sin embargo, creo que estamos bien entrenadas. Él nos ha dado consejos sobre lo que debemos hacer y lo que no debemos hacer cuando salgamos a la calle a protestar. Vigilen acá, aléjense si ven esto o aquello, no caigan en provocaciones, pueden reconocer a policías y militares infiltrados porque se ven así o asá. Y pus 2 de octubre no se olvida.

*Pero no terminó por que esa ingeniería que estudiaba no le gustó y mejor se fue a la UNAM para ser biólogo.