viernes, 20 de septiembre de 2013

Prostituta

Cuando muchos hombres creen que una mujer sola en la calle, en la noche, es por fuerza una prostituta o cuando creen que una mujer con prendas cortas busca provocar a todos, se viste para los hombres o, peor, busca que la violen, te das cuenta de que las madres, los padres y la sociedad (más bien debería ser suciedad) los han educado muy mal. Habla muy mal de una sociedad el hecho de que sus mujeres no estén seguras si van solas.

Me ha pasado más de una vez. Salgo a algún lado, regreso de noche y espero a que mi papá me recoja en el auto. Una vez yo esperaba en una parada de micro. Llevaba mi mochila de la Pantera Rosa con cuadernos y libros de mi clase de japonés, unos jeans, chamarra negra algo holgada y gruesa con capucha, lentes, nada de maquillaje y mis greñas sueltas despeinadas, esponjadas características. Hacía frío y me puse la capucha. De pronto una camioneta se detuvo junto a mí. Adentro estaba un señor de clase media alta, lo que malamente se le llama "un señor bien", bien vestido, bien peinado, expresión amable y sonriente, blanco de cabello castaño, no era feo. Me dijo algo y, como no escuché, me acerqué un poco, no mucho (mi papá siempre nos dice que no nos acerquemos a los autos). Pensé que me iba a preguntar por alguna calle o lugar o algo. Nel, me preguntó todo feliz que si quería que me llevara, que me subiera con él, que nos fuéramos juntos. Ajá. Le dije que estaba esperando a mi papá, y entonces dijo "bueno", puso cara de decepción y se fue. A lo mejor pensó que por "papá" me refería a mi padrote. O a lo mejor sus intenciones sí eran sinceras y buenas pero la verdad no creo, tenía un destello de lujuria en sus ojos.

Me pasó de nuevo cerca de ahí. Me senté en la noche a esperar a mi papá y un tipejo horrible con pinta de albañil pobre diablo me dijo frases finísimas. Le contesté con un fino "lárgate, feo naco". Yo llevaba un vestido abajo de la rodilla, tenis y chamarra holgada. ¿De dónde sacan que soy prostituta? Hay mucha diferencia entre la chica que se pone más abajo en esa misma calle a recoger clientes y yo. Ella les maneja la minifalda, el escotote, la media sexy y el maquillaje aun en días fríos, porque ella es prostituta, YO NO.

Una vez salí corriendo de mi casa para agarrar el micro. Un señor en camioneta me vio y cuando me detuve en la esquina a esperar el micro, me dijo que él podía darme un aventón a donde fuera que yo necesitara. Le repetí que no, gracias, pero él seguía insistiendo. Me dijo que era confiable, que vivía en las casas bien (unas casas de gente adinerada) al final de la calle. Yo me sentí tentada porque se me había hecho tarde, pero al final no me subí y él se cansó de rogarme. A ver, ¿por qué si quería servir a las chicas de la comunidad no le ofreció aventón también a la chica que pasó caminando al mismo tiempo que yo?

Cuando llegué a esperar a flor en la estación de metro Portales, me volvió a pasar. Una vez hasta los conté. Como 20 tipos en 15 minutos voltearon a verme con ganas de decirme "¿cuánto?", pero se veía en sus rostros que no estaban seguros de si yo era prosti o no. No entiendo por qué si yo no uso maquillaje, no me visto como las prostis y pus no. Sólo estar parada esperando a alguien en zona de prostis no me hace una.

Hice las cuentas y si fuera prosti, ganaría en una semana lo que ganaba en un mes en Univision. Pondría un burdel temático con personajes como la colegiala, la secretaria, etc., qué sé yo, "cumplimos sus fetiches o fantasías y deseos". El sexo deja, pero qué asco de trabajo. Aun cuando tú puedas escoger con quién sí y quién no, como que da asquito, no sabes ni a quién te estás tirando.

Mejor debería abrir un Host Club como los que hay en Japón.