Tuvieron que pasar casi 15 años para que decidiera tatuarme. También para que volviera a amars, verdaderamente amars, a un wey. Es que el miedo al dolors era grandísimo en ambos casos.
Recuerdo cuando platicábamos de eso en CCH. Mi amiga y yo hablábamos de los dibujos que queríamos tatuarnos si reuníamos valors. Hicimos un pacto: si una se tatuaba, la otra también tendría que hacerlo. Ella me contaba que no sé qué compañera se había tatuado en la espalda y que le había dolido mucho. Y yo me sentía aterrorizada de oír eso y de que a mi amiga se le ocurriera tatuarse. Aunque era algo que deseaba mucho, MUCHO, nunca tomé en serio la posibilidad de ir.
Pasaron los años y seguía queriendo el tatuaje. Pero el miedo. Pero el dolor. Tomé mi cumpleaños número 30 como fecha límite para ir a hacérmelo. Hasta fui a preguntar precios y todo, pero luego me hice wey. "Todavía tengo 11 meses para ir", pensé, pero no iba. Meses después unas amigas se tatuaron casi al mismo tiempo y retomé la idea de ir yo. Volví a buscar dónde hacérmelo y de pronto el miedo paralizante ya no estaba y cuando vi, ya había pagado mi adelanto y ya me habían dado cita.
Y cuando menos me di cuenta, ya tenía el tatuaje de Goku en mi espalda. :)
Mis amigas cercanas y alivianadas y los hombres reaccionan bien cuando les digo que me tatué un Goku. Juzgan menos y hasta me dicen "qué chido está". En cambio, las señoras prejuiciosas no dudan en ponerme su cara de fuchi y hacer el comentario despectivo. Pobrecitas, como si ellas lo fueran a traer en su piels.
Sí duele, pero no sé por qué me sentía paralizada y aterrorizada cuando escuchaba que alguien decía "sí duele, duele mucho". No sé qué pedos mentales me cargaba y qué cosa se movió en mi cabeza. Yo creo que el psicoanálisis me quitó ese miedo sin sentido y exagerado, como también me quitó el miedo al teléfono. Ambos miedos me duraron años. Duele, pero es un dolor soportable y vale la pena. El delineado de la figura no me dolió. La aplicación de color sí, y mucho. Me daban ganas de decirle al chavo, "ya así déjalo, está chido a medio colorear".
Los tatuajes son arte, no moda (como me dijo alguna vez un profesor de mente un tanto cerrada). Han existido en varias culturas desde hace muchos siglos. No discriminen a los tatuados. No mamen.