Me leí la trilogía y ahora no sé qué hacer con mis tardes entre semana. La trama me mantenía enganchada. Cada capítulo terminaba con un ganchito que te provocaba no querer parar de leer. Es una historia sobre la lucha del pueblo por una vida digna y una vida libre, sin opresión. Es una historia sobre revoluciones. Y, sobre todo, es la historia de una adolescente fuerte, decidida, inteligente, valiente, insegura, sobreviviente, protectora, violenta y antisocial que sin quererlo ni pedirlo de pronto se encontró en medio de la revolución, como una líder que inspira los demás.
Me gusta la historia porque Collins no idealiza la lucha revolucionaria ni a los que la lideran, ni siquiera a su protagonista. No nos presenta el lado romántico de la rebelión que muchas veces tenemos cuando estamos en nuestros años mozos (al menos yo la tenía). Se mantiene realista con sus personajes y sus luchas. Nos presenta el lado crudo y duro. Real. En una revolución hay muertos, le puede tocar a cualquiera, los líderes no son tan buenos o malos como uno espera o como uno cree. Son sólo humanos. A veces muy malos. A veces muy humanos. A veces muy degenerados. Y aun así, Hunger Games nos muestra que vale la pena luchar contra algo que es injusto, cuando los niños mueren por la opresión, contra la crueldad de un régimen totalitario, contra el hambre y el frío.
Hubo un par de frases que me gustaron mucho. Una es sobre comida:
All around the dinning hall, you can feel the rejuvenating effect that a good meal can bring on. The way it can make people kinder, funnier, more optimistic, and remind them it's not a mistake to go on living. It's better than any medicine.La otra es sobre amors, sobre la persona que nos ama, que se gana nuestro amors y que hace de la vida algo mejor al compartirla con nosotros.
What I need is the dandelion in the spring. The bright yellow that means rebirth instead of destruction. The promise that life can go on, no matter how bad our losses. That it can be good again.Esto me hizo pensar en César (alias flor), porque él es fuego lleno de violencia y odio (que a veces te engaña con su buenaondez y te hace creer que es diente de león). Él es destrucción (me destruyó a mí), él hizo mi vida amarga y sí, me dolió ENORME cuando me hizo a un lado con su crueldad característica; mi vida se hizo negra. Y pues yo también tengo violencia, odio y fuego en mí, no tanta como él, pero sí. César no es mi dandelion. Mi diente de león en primavera es un hombre como el nerdito o como mi nikkei. De esos hombres nobles, buenos, tranquilos que hacen tu vida mejor y que junto con tu familia, amigos y perros hacen que des gracias y te alegres de estar viva. Son esos hombres los que te demuestran y te recuerdan que la vida puede ser buena de nuevo, a pesar de los Césares que uno encuentre en el camino. :)
Para mí, Hunger Games es como la saga Harry Potter. Podrán estar lejos de ser obras de la talla de los grandes escritores, podrán decir que las comercializaron mucho, pero eso no les resta su valors. Son libros que despiertan el amor por la lectura en la gente joven y no tan joven. Así como Harry Potter lo despertó en mí a los 19. Son libros que abren el camino de la literatura para la gente, para que con el tiempo se acerquen a obras de otro nivel y así. :)