Y como son los hombres los que presiden en todo, jamás cuentan los malos pagos que dan, sino los que les dan; y si bien lo miran, ellos cometen la culpa, y ellas siguen tras su opinión, pensando que aciertan.
Desengaños amorosos de María de Zayas y Sotomayor es uno de los grandes libros del Siglo de Oro de la literatura española. Entonces, ¿por qué Zayas no es tan conocida? Supongo que a los hombres no les gusta leer el punto de vista que sobre ellos tienen las mujeres. Como bien decía Sor Juana, son "hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis". En literatura como en psicoanálisis es bueno encontrar textos que reflejan la perspectiva femenina y que le ponen un gran 'PERATE a lo patriarcal.
Esta obra se escribió allá por los años de 1600 y, sin embargo, siento que las situaciones que retrata siguen muy vigentes. Si yo diera un taller de lectura a mujeres de mi colonia, Desengaños amorosos sería uno de los elegidos. Habría que enseñar a reflexionar a las mujeres (y a los hombres también), a enseñarles que no están aquí para complacer y actuar de acuerdo a las necesidades, deseos y forma de pensar de los hombres, sino a los propios, como mujeres que son. Que su rol no se limita a ser sólo madres, esposas, hijas. Que pueden ser sólo ellas (sin ser madre, ni esposa, ni hija) y que aun así valen mucho. Hay que poner un alto a la violencia de género verbal y física y eso sólo se logra educando. Si a las madres se les enseña que su machito no es lo máximo, que hombres y mujeres son iguales, dejarán de educar niños que con los años se convertirán en esos machines desubicados que tanto daño hacen y a niñas sumisas que piensan que sólo están aquí para servir al padre, al hermano, al esposo, al hijo. No sólo la opinión del hombre cuenta, la de la mujer vale igual.
En un mundo ideal o utópico o simplemente más equilibrado, palabras como "feminismo" no existirían, porque su existencia nos muestra uno de los grandes defectos que tiene la sociedad. Refleja la lucha de algunas por lograr igualdad y equidad, refleja un mundo en el que hay injusticia y abuso. Que algunos hombres la usen como si fuera un insulto muestra lo lejos que está el cambio todavía, demuestra que las mentalidades son todavía muy patriarcales, las posturas muy naquitas, demuestra la falta de reflexión (es decir, del uso del cerebro; si lo tienen es para usarlo, chavos).
En lo personal, a mí no me molesta que me llamen feminista, pero me enoja inmensamente que lo usen de forma despectiva. Si me llaman de esa forma, quiere decir que detectaron que no estoy aquí para complacerlos y que no estoy en sintonía con su forma de pensar patriarcal y machita. Claro que, afortunadamente, hay hombres que ya están en otro nivel y están dejando las prácticas machistas atrás. :)
Volviendo al libro, la verdad me deprimió. Todas esas mujeres inocentes víctimas de algún pendejo, tanto imbécil tan cruel y cobarde. Pero además de la maravillosa prosa, creo que sirve de eye-opener, como sucede con toda la buena literatura. Zayas es una escritora genial.
No quieren los hombres confesar que engañan, que eso fuera preciarse de un mal oficio; antes, publicando buen trato, culpan a las mujeres de que no le tienen bueno.
-María de Zayas y Sotomayor.