La trilogía Bourne de Robert Ludlum. Wey, ¿qué mierda es eso? Pues nada más y nada menos que otra joyita despreciada en un principio por mis prejuicios. No hay que pelar a Hollywood. Como diría mi ex jefe, esta historia ¡ESTÁ CON MADRE! Ludlum se rifó. :D
¿Quién es Jason Bourne? Un asesino frío y calculador que vive dentro del cuerpo de un hombre pacífico y bueno, una identidad alterna que ayuda a su alter ego a sobrevivir en un mundo corrupto. El mundo de las novelas es un mundo más allá de las leyes, donde los poderosos de Washington y otras altas esferas del mundo padecen el complejo de dios y creen tener el derecho a jugar con las vidas de los demás para alcanzar sus intereses. Bourne es una de las piezas más importantes de su juego en un mundo de agentes secretos, asesinos, políticos corruptos y de inocentes que sin quererlo ni buscarlo se ven inmiscuidos en este mundo del que es difícil salir.
En The Bourne Identity, Jason Bourne debe ir recordando quién es a lo largo de todo el libro, pues no sabe ni qué pedo a causa de un balazo que recibió en la cabeza y le causó amnesia. También debe participar en una carrera por su vida contra uno de los asesinos más famosos de todos los tiempos, el asesino de Kennedy, y aun en contra de sus mismos creadores que le voltean la tortilla. Y en el camino por descubrir quién es y mantenerse con vida, encuentra el amors. Aw, ¿qué sería de nosotros, las novelas, las historias, la vida, sin amors? Sería muy aburrido.
The Bourne Supremacy es la segunda novela. Aquí el escenario se mueve a China. En la anterior, todo ocurre en Europa. Los objetivos son un segundo Bourne, un wey que se quiere hacer pasar por el original, y unos chinos locos que quieren llevar el caos a la economía mundial. Todavía no termino de leerla, pero estoy bien enganchada, como los perritos cuando terminan de coger y se quedan pegados, no la quiero soltar.
La tercera novela, The Bourne Ultimatum, ya no la compré. Estos libros estaban abandonados en casa de mis papás. Los compré por allá del 2009 en una librería de viejo porque había visto las películas, pero luego los olvidé en algún librero. Me alegra haberlas rescatado del olvido.