jueves, 16 de mayo de 2013

Carita Blanca

Carita Blanca era un perrito hermoso, como todos los perritos. Vivía en una casa de abajo, pero siempre lo dejaban en la calle. Uno de los perritos que nos visita que vive a la vuelta lo trajo un día e intenté hacer que se acercara, pero Carita Blanca estaba temeroso y se fue corriendo. Con los días ganó confianza y comenzó a visitarnos. Era muy juguetón. Le gustaba mucho saltar, meterse al jardín y pararse de patitas. Tenía un carácter dulce. Pero ayer que iba de camino a comer con mis papás lo encontré muerto en la calle. Es horrible ver perritos muertos, heridos, que nomás están tirados ahí sin que nadie los ayude o los recoja. No sabemos quién lo mato, si sus dueños por "accidente" o algún desconocido maldito. Recogimos su cuerpo y lo lloramos. ¿Por qué no respetan la vida? Un perro es un ser noble, amoroso, inocente, ¿por qué los tratan como si no valieran nada? Es en momentos así en los que odio a la gente. Odio esa gente que no respeta a los animales. Son basura. Ojalá sigan pobres e infelices, que les vaya muy mal en la vida. Mi Carita Blanca... no tuve chance de tomarle una foto porque pensé que estaría muchos años con nosotros. Lo bueno es que no sufrió. Murió rápido. Y cuando mi papá estaba metiendo su cuerpo en una bolsa recordé el episodio de South Park en el que el Walmart es poderoso y los niños quieren saber si es cierto que al momento de morir el cuerpo hace popó  y lo comprueban al ver que todos los personajes que ahí mueren se hacen popó. Yo lo vi ayer. Sí, al momento de morir los animales, entre ellos nosotros, hacemos popó. Amamos a Carita Blanca.