Por primera vez en mi vida quisiera haber escrito un texto más de alguien de letras para mi blog, pero bleh, tengo mucho trabajo y mi estado emocional anda delicado, me da miedo retomar la lectura. Lo puse en modo "espera" porque de plano me deprimía.
martes, 1 de septiembre de 2009
Lecturas deprimentes
Las partículas elementales de Michel Houellebecq es uno de los libros más deprimentes, si no es que el más deprimente, que he leído. Otros se me hacen deprimentes porque veo mi futuro no tan lejano en alguno de los personajes, o sea en personajes mujeres solteronas, tristes, apestadas, etc. Pero éste es un tipo diferente de depresión. Las partículas cuenta la historia de tres personajes (dos hermanos y una chica) después de la segunda guerra, creo. No pasa un suceso trágico, todo el libro es trágico pero trágico sutil sin drama. No hay un personaje trágico, todos lo son. Pareciera que no, pero sí. Está escrito en un tono que te deprime de inmediato, la vida de los personajes es tan vacía y tan carente de motivación o emociones que deprime. Todo es deprimente, la vida de esas personas es deprimente. Es peor que despertar un día y darse cuenta de que se tiene casi cuarenta años, no se tiene novio, ni pretendientes, que se es la única soltera del círculo de familiares y amigos y que se está a un paso de ser la loca de los gatos (ése es uno de mis miedos). Al menos la solterona se lamenta de su estado y llora y desea, anhela, ansía, ama, pero estos no. En Las partículas presiento que la única chavita que tiene sentimientos terminará mal, MAL, y todo por culpa de un pendejo que parece un robot, que ni siquiera siente el deseo instintivo de hacerse una paja... Si esa generación era así, que feo debió haber sido.