Yo sabía que el día de los exámenes de la primera etapa éramos muchos. No sabía cuántos. También sabía que los que habíamos pasado a la segunda etapa éramos "pocos". Pero no sabía cuántos. Y sabía que los resultados de mis exámenes en la primera etapa habían sido de los mejores, si no es que los mejores. Eso lo sé porque me lo dijo un señor de los de la entrevista. Eran tres exámenes: historia de México y cultura general japonesa, examen para ver si estás loco y examen de inglés. Ése ha sido el examen de inglés más difícil que he hecho en la vida, era un inglés demasiado avanzado. No estaba nerviosa para la entrevista. Eso es lo raro, no me ponen nerviosa las entrevistas a pesar de que sé que la voy a cagar. Esta entrevista fue intimidante. Entré al salón ese y había una mesota larga detrás de la cual había como 15 personas trajeadas que te observaban fijamente. Por allá uno te hacía una pregunta, por allá otro. Me acuerdo que había dos japoneses. Uno me dijo "en tu curriculum dice que estudias japonés, ¿puedes hablar un poco?". Y yo, que ya sabía que me pedirían algo así, me presenté en japonés: me llamo Fulanita, tengo tantos años, me gusta hacer esto, estudio lo otro. Me gustó ver que el chico (porque era un muchacho como de 27) no pudo ocultar su emoción al escucharme hablar en japonés. Salí de ahí sabiendo que no me llamarían y no lo hicieron.
Este tema ya viejo y polvoso surgió porque andaba buscando si se puede viajar en barco a Japón. Yo quiero viajar en barco, no en avión. Y entonces salió entre los resultados una nota en El Universal que relata todo lo que a esa convocatoria se refiere. Ahí dice que éramos 800 y de esos sólo 62 obtuvimos el puntaje requerido. No me gusta presumir, pero saber que fui la que obtuvo el puntaje más alto de esos 62 me pone muy contenta. Aunque eso demuestra también que no sólo basta ser inteligente y estudioso. Pedían también gente sociable y yo con mi timidez no iba a llegar lejos. Ya sabía. Prefirieron llevar a otros más burros pero más sociables. Sí, estaba ardida y ahorita mi que recuerdo mi ardidez de entonces, la vuelvo a sentir.