Cuando no tengo nada que hacer me pongo a seguir la cadenita de contactos. Así encontré los hi5 de algunos tarados que iban conmigo en la primaria-secundaria. Me enteré de que los disque galanes son ahora una bola de ñores panzones. Son de mi edad más o menos (27), pero ya se ven bien acabados, bien viejos, mal. Se siguen reuniendo. Vi una foto en la que están todos juntos y todos están horribles (excepto el disque modelo). Todos tienen una super panza chelera y una super papada que hace juego. Se ven de plano muy mal. Y eso me hace sentir bien porque ellos se sentían galanes (aunque no lo fueran) y les gustaba andar haciendo menos a los demás. Conmigo nunca se metieron, sé que hablaban mal de mí a mis espaldas, lo hacían con todos, pero había a quienes les hacían comentarios ojetes siempre. Ahora, con esa apariencia, ¿quién los va a querer? Porque seamos realistas, el amor entra por los ojos. Además todavía fueran buenas personas, pero no lo son, son ojetes, son malas personas. Aunque así como es la vida de cruel seguro hasta esos feos tienen novias que los quieren y yo no. También fue un shock encontrar en esas redes a otro wey de mi primaria-secundaria que me gustaba cuando íbamos en 4to-5to y ver que cambió hasta quedar casi irreconocible. ¿Adónde se fue su abundante cabellera negra? Subió mucho de peso, está bien pelón y usa lentes. Bueno, eso de los lentes qué. Pero me sorprendió lo del peso y la calvicie. Comparada con ellos yo sigo delgada y hasta bella (claro que nunca he sido bella ni lo seré jamás, pero es nomás para enfatizar que ellos de plano cambiaron mucho). Y es que muchos subimos de peso, pero no ma, yo subí como 5 kilos (lo cual no es mucho porque en ese entonces yo pesaba menos de lo que debería haber pesado). Las chicas no hemos cambiado tanto; no hemos subido de peso ni nos vemos acabadas... salvo esa gorda horrible que se decía ser mi amiga, ella está igual de fea que los panzones borrachos o peor. Se lo merece por ojetísima.
No imagino la vida de oficina antes de que hubiera internet y todo lo que conlleva. Debió haber sido aburrimiento total.