Hace mucho leí los blogs de unas mujeres que escribían que salían todos los viernes y sábados y hasta entre semana y que en casi todas las fiestas se conseguían a un wey con el que se daban un acostón. Y me dejaban pensando, no en si se acostaban con hombres que recién conocían, sino en si lograban eso porque están muy guapas o porque a los hombres de plano no les importa tanto si está guapa (pero que tampoco esté fea) con tal de tener sexo. ¿Cuál de las dos? ¿O será una combinación de ambas? Y es que por lo que escribían y cómo lo escribían yo imaginaba que eran unas mujeronas de lo más sexy, irresistibles, casi casi super modelos. Me gustaría ver cómo son en realidad; si resulta que están entre bonitas-normalitas me sentiría muy bien, si no me sentiría igual. Yo no podría hacer eso aunque quisiera. Peinada y medio bien vestida no me veo mal, me veo hasta bien, pero, en palabras dignas de un libro de superación personal, creo que no sirve de nada porque mi trauma influye en la manera en cómo me ven los demás: creo que nunca podría gustarle al tipo que me gusta y que mucho menos podría quererme. Otros podrán hacerlo, pero a mí qué me importa si yo quiero que me quiera el wey que me gusta. Y como creo eso me alejo y no hago nada, al contrario, me porto bien fría y mamona para que de plano no se me note que me gusta. Luego veo a unas mucho mucho menos atractivas que yo con novios que no están tan mal y mi seguridad se incrementa, pero sólo me dura un ratito. Ese trauma es reciente, no tiene ni un año, pero por alguna extraña razón me dio y no se va. Creo que perdí la fe en la humanidad o sólo en él o en mí. No me da pena escribirlo aquí porque mis conocidos no lo leen (¡y si lo leen los hago callar!). Triste, pero así es. Pero ya me desvié.... ¿De verdad estarán tan tan guapas las chicas éstas o será que son guapas a secas, nada extraordinario, pero están llenas de self-confidence? A ver si un día me entero...
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Traumita
Ya me urge salir de la ciudad. Pero hay que esperar... le hubiera dicho a mi amiga que mejor este fin, chin. De este al otro fin iré a Tulancingo y de ése al otro al otro iré a Guanajuato. En el fin de semana intermedio me beberé unas cuantas copas en agradable compañía, así que ahora sólo falta buscarme una actividad para este sábado. Nunca he sido de las que salen mucho, no que no disfrutara la compañía de mis amigos, pero prefería quedarme a leer, ver tele o dibujar. Ahora no soporto estar en mi casa los fines de semana. Yo creo se debe a que, como trabajo desde casa, son los únicos días en los que puedo huir y aprovechar para que me dé el sol e interactúe con otras personas que no sean mi familia; punto en contra del trabajo desde casa. Punto a favor: me ahorro el dinero de los pasajes y la comida. Hasta ganas de ir a una fiesta tengo y eso que yo ODIO las fiestas. Y ya que escribo de fiestas...