Y ya que escribo sobre el ciclo de cine japonés que hubo, también vi Hanabi o Hana-bi o Fuegos artificiales de Takeshi Kitano. Cuando compré el boleto me sentí como una idiota, o más bien no me sentí, sino que fui una idiota porque llegué pidiendo "dos para Hanabi, por favor". El de la taquilla nomás me veía raro y no me entendía; terminé pidiendo dos para la de Kitano. Hasta después de un ratote me cayó el veinte de que debí haber dicho Fuegos artificiales. Es que como estudio japonés me siento mucho, jaja. Bueno, esta peli sí me gustó mucho. Es sobre un ex-policía rudo que tiene una esposa moribunda, una hija muerta, un compañero caído y le debe dinero a los yakuzas, pobre. Tiene violencia, obviamente, porque hay yakuzas y porque Nishi, el policía al que Kitano interpreta, es muy bueno en su trabajo pero también es muy rudo y violento. Aun así es una historia linda porque también Nishi es un buen compañero, amigo y buen esposo (aunque algo seco). Creo que es mi película favorita de Kitano de entre las que he visto. También tiene muchas cosas como introspecciones y no sé qué más de las que no me gusta escribir. Me gustan los comentarios superficiales en mi blog.
Y ahora que terminó el ciclo de cine japonés, de nuevo hay un vacío en mi vida. No creo que proyecten pronto más cine asiático, sniff. No que haya ido a ver muchas, creo que nada más vi 4, pero ¿y qué?