sábado, 29 de agosto de 2009

Montaña tortuga

Desde que me enteré de que Kameyama era un lugar y no sólo un apellido quería saber dónde estaba. "Algún día lo buscaré en un mapa", me decía, pero obviamente era de esas cosas que uno dice que hará y nunca se hacen, jaja. Afortunadamente para mí en la novela que estoy leyendo, Forbidden Colors, el personaje principal viaja a Kameyama y el narrador explica con detalle donde está y cómo llegar. Así cuando vaya a Japón (porque sí iré) podré visitar ese lugar.

Ahora lo que quiero saber es si su familia es de ahí y por eso llevan ese apellido tan poco común o nada que ver. Algún día le preguntaré a alguien... obviamente este caso es lo mismo de arriba, tons yo creo que nunca sabré.

Por cierto...

Hay (más bien habrá en dos o tres días) un ciclo de cine japonés en la Cineteca y yo soy feliz... La mayoría son viejitas; me hubiera gustado más que pasaran algo más moderno, pero no hay pex, hay tres que quiero ir a ver. Una es la de Takeshi Kitano, of course, Hana-bi; otra es una de Kurosawa que la Dra. Pimentel llegó a mencionar por lo menos en dos de las clases ésas que dio el semestre pasado en el Aula magna y la otra me interesa tanto que ya ni me acuerdo, creo que era una de samurais.

Sólo he visto una de Kurosawa en mi corta vida y me aburrió tanto que casi me quedé jetona, así que me interesa ver otras para saber por qué dicen que es uno de los mejores. De Kitano he visto más y me gustan aunque el wey me da miedo con ese tic suyo, se me hace el tic de un loco violento que en cualquier momento rompe una botella y te la encaja en el ojo, jajaja, pero al final habrá valido la pena porque te dejó todo el dinero de la mafia antes de morir.