miércoles, 17 de abril de 2013

The odds are never on our favor!

The Hunger Games de Suzanne Collins es un libro que definitivamente le daría a leer a mi progenie adolescente (si es que alguna vez me vuelven las ganas de tener hijos). La historia es muy similar a la de Battle Royale, pero ambas surgieron de forma independiente. Pura casualidad que se parezcan. Es una trilogía, pero yo sólo he leído el primero.

Con una prosa limpia, sencilla y bien escrita, Collins nos introduce en el mundo distópico de Panem. Panem es el futuro de EEUU, donde el Capitolio es el poder que controla todo lo que quedó después de la guerra y la rebelión en la que los distritos sometidos se levantaron para luchar por mejores condiciones de vida. Los rebeldes fueron aplastados y de nuevo sometidos, pero ahora están más controlados. Su comida y recursos racionados, estado cuasimilitar, represión 24/7, pero todo es porque Papá Gobierno es generoso y cuida de todos. ¿Suena familiar?

Todos los años, como instrumento para mantener a los Distritos apaciguados y recordarles lo bueno que es el gobierno, se celebran los Juegos del Hambre. En ellos se elige mediante un sorteo a 24 Tributos, un niño y una niña de cada uno de los 12 Distritos. El sorteo incluye los nombres de todos los adolescentes de 12 a 18 años. Los 24 elegidos son llevados a una arena para competir entre sí, es decir, matarse. El único sobreviviente es el ganador.

Katniss Everdeen es la ¿carismática? protagonista de la saga. Nel, es una chava seca, seria, centrada, hostil, pero de buen corazón y me cae re bien. Es una sobreviviente. Vive en el Distrito 12, el más lejano del Capitolio y uno de los más pobres. Se dedica a actividades ilegales para que ella y su familia no mueran de hambre. Y está muy consciente de la realidad de las cosas y de que algo debe hacerse.

En esencia eso es Los juegos del hambre. Nada muy grandioso, pero tiene lo suyo. Es un libro para pasar un buen rato, pero que enciende la chispa de la revolución. Me gustan los libros sobre revoluciones, cuando el pueblo se levanta por pan, libertad y tierra. Pelear por lo justo, contra lo injusto.