...dice Katniss Everdeen*.
Los libros de la trilogía Hunger Games me están gustando mucho. Ayer me leí varios capítulos y desperté en la madrugada un poco alterada por la situación de estado totalitario y culero que presenta el libro, porque lo relacioné con el control que sobre nosotros ejercen cosas de las que no podemos escapar. El Capitolio es como la Vida o el Cosmos. La diferencia es que al poder del primero lo puede tirar el pueblo. ¿Cómo te rebelas contra el Cosmos, cómo lo derrocas? Tanto luchar por algo, tanto esforzarse por algo, tanto cuidar algo para que un día te lo arrebaten nomás así, sin que puedas hacer nada; "Porque Dios así lo quiso", dirían los católicos. Como sea, el libro 2, Catching Fire, también está entretenido y bien escrito, PERO lo sentí un tanto repetitivo en cierta cuestión que sale por ahí. Ojalá la autora haya sabido cómo no caer en un loop pitero tipo Saint Seiya en donde toooodas las historias tratan sobre cómo unos pelean con otros tipos para salvar a la inútil de Saori. Habrá que seguir leyendo a ver si la libra chido. Y tengo la sospecha que uno de los dos chicos en el trío amoroso que envuelve al personaje principal morirá. :'(
Supuestamente Hunger Games es una distopía, pero basta mirar alrededor para darnos cuenta de que ya estamos ahí, me refiero al mundo todo.
*El pedo es que muchos no lo saben y hasta van por la vida destilando su estupidez e ignorancia creyendo que son cool. No eres cool, eres es-tú-pi-d@. :)