martes, 23 de julio de 2013

Mensas manipulables y ninfómanas manipuladoras

"I feel that life is divided into the horrible and the miserable. That's the two categories. The horrible are like, I don't know, terminal cases, you know, and blind people, crippled. I don't know how they get through life. It's amazing to me. And the miserable is everyone else. So you should be thankful that you're miserable, because that's very lucky, to be miserable."
-Woody Allen, Annie Hall.

¿Cómo no amar las películas de Woody Allen? Me encantan sus crisis existenciales que refleja en cada filme. Su miedo a la muerte, su neurosis, su desacuerdo con los conservadores de su país, su vida en el diván, su dependencia del psicoanálisis, su humor tan peculiar que me saca carcajadas, su asco por los pseudointelectuales,  sus problemas de manejo de ira, el miedo de traer bebés a este mundo cruel, los cuestionamientos de todo lo que le rodea, etc. Me siento identificada con varias cosas, mucho. No sé si eso me hace o me confirma que soy neurótica. Me da igual. Qué buenas pelis. PERO ¿qué onda con su obsesión por cierto tipo de mujeres? Según yo, Allen tiene una fijación por dos tipos. Una es la mujer mensita, manipulable, ingenua y bonita que no tiene ninguna capacidad crítica y se deja apantallar por cualquier wey, como Annie Hall y Luna en Sleeper, ambas interpretadas por Diane Keaton. La otra es la sexosa, bonita sutil, manipuladora, odiosa, que juega con los hombres, no es muy brillante y es incapaz de desarrollar sentimiento amoroso por sus parejas, como Christina Ricci en Anything Else y la chavita de To Rome with Love que también sale en X-Men 3 e Inception. De toda una gama de mujeres, ¿sólo ésas dos se repiten una y otra vez? Son aburridas. Me harta ver ese tipo de personajes a cada rato en sus películas. Tal vez así le gustan y son por las que se sintió atraído toda su vida. Pero es pareja de la hija adoptiva de la que era su esposa no oficial. Eso se me hace algo enfermo.