miércoles, 19 de mayo de 2010

Príncipe, café

Ayer en la noche terminé La primera cafetería del príncipe del café (traducido al español y mal para evitar que la gente googlé el título original y salga mi blog). Es una dulzura de drama. Me gustó un buen. Es cursi, sí; es meloso, sí, pero es un cursi y meloso lindo y tierno, no empalagoso. La historia se me hizo de lo más tierna: la chica pobre que trata de sacar adelante a su familia a raíz de la muerte de su papá y que en el trayecto hace amigos y se enamora. ¡Awww! Y que además parece niño, doble ¡awww! Eun Chan, la chica, tiene múltiples trabajos como el de repartidora en un barrio de ricos, cosiendo ojos de peluches, mesera ocasional, etc. Resulta que un día conoce a un wey rico, el Manager, que abre una cafetería cuyo concepto es el de personal masculino guapo. Tonces se hace pasar por niño para que le den trabajo en la cafetería. También conoce a otro wey que tiene un perrito adorable y vive en el vecindario donde ella reparte leche y que resulta ser primo del primero. Le gustan los dos. Ah, pero hay otro personaje, la exnovia del wey del perro regresa de New York a rogarle al wey y su llegada mueve cosas porque el Manager ha estado enamorado de ella durante 9 años. Hay algo que Eun Chan le dice sobre este amor no correspondido, "One woman, unrequited love for 9 years = Habit". Me gustaría decirle eso a él, pero creo que ya lo está superando. Pero volviendo a la serie... la chica que es el centro del triángulo es muy bonita y hace que Eun Chan se sienta miserable porque los dos weyes que le gustan quieren con ella. Ah, pero ella tiene la gran cualidad de agradar y alegrar a la gente, así que tiene mucho chance con los weyes que le gustan. ;)

Los personajes secundarios, o sea los otros trabajadores en la cafetería, son el grandote menso pero bien lindo y tierno que está enamorado de la hermana menor de Eun Chan; el playboy que se la vive queriendo conquistar chicas, el "japonés" que vino a Corea siguiendo a una mujer casada de la que se enamoró y el barista, que es un señor ya más maduro. De esos chicos el que se lleva el 10 es el "japonés", está guapísimo, además la personalidad que le ponen es la que me gusta en los hombres: serio, callado, misterioso, poco sociable, encantador.

Me gustó un montón. Tanto que me la voy a comprar para verla en tele grande (porque la vi en MacBook, ¡#fail!).