jueves, 6 de mayo de 2010
Deadly sun
El sol está que mata. Tiene rayos mortales que te cocinan lentamente o no tanto. No lo aguanto, ¡quema! Creo que hace un año por estas fechas estaba igual de duro, pero me valía madres porque iba a mis clases de natación y me la pasaba en la alberca. A la clase de los sábados hubo veces en las que llegaba roja roja. Mi piel perdió el color amarillo y agarró un tono más bronceado. Ahora ya recuperé el color amarillo, pero no importa. Siento tan feo los rayos de sol después de un rato que prefiero estar protegida por techos y paredes. Es una lástima, porque me gusta salir a correr y nadar. Bah, de todos modos la alberca de CU sigue sin agua. Pensé que ya la iban a abrir pero no. Ahora corro en mi casa, adentro en la caminadora. También todos los jueves camino por CU antes de mi clase. Ah, la vanidad. Hasta llegué temprano para dar doble vuelta de Filos al metro CU y de ahí de nuevo a Filos, pero nel. Mejor me fui sólo del metro a Filos y me refugié en la Central. Ahí el calor me apendejó y aunque quise leer, me dio sueño. Intenté jetearme ahí en la mesa, pero ni eso pude hacer porque si me recostaba y me acomodaba pa' dormir a mi cara le llegaban bochornos, calor calor intenso. Chale. Tonces no pude ni leer ni dormir, mejor me puse a pensar en asuntos sumamente importantes (pa' mí). Mayo promete ser un buen mes. :)