Entre mis muchos traumas amorosos, tengo éste: esa noche ya estaba peda, jaja, no lo niego. Dicen que los borrachos niegan estar pedos y que ésa es precisamente la señal de que ya lo están, pero yo nunca lo negué. Todavía no estaba perdida, pero sí estaba mareada. Él estaba ahí junto. Chale, hice lo que dije que nunca haría, según yo nunca iba a dejar que me viera borracha y mucho menos perdida. También dije que no volvería a tomar rápido y lo volví a hacer; una tras otra, una otras otra. Ni modo, ya lo hice, ya me vio. Pero además de ese trauma, tengo el otro. Todavía sabía perfectamente lo que hacía y me sentía sólo un poco más aventada, pero pensé "aprovechando que tengo sueñito y estoy un poco peda, voy a recargar mi cabeza en su hombrooooo (como en la canción, jeje), total, él cree que estoy peda, tengo pretexto". Y me recargué dos que tres veces, pero lo malo de haberlo hecho es que él piensa que lo hice sólo porque estaba peda y luego así no vale para la otra persona porque psss estás peda y creen que no lo harías estando sobria. Como cuando unos borrachos se quieren besar con todo mundo, así no vale. Tonces mi acto de amor no contó porque cuando lo hice creo que fue cuando me preguntó "ya estás peda, ¿verdad?", como diciendo, "ya estás tan peda que hasta haces eso", y yo todavía le dije "sí". ASH.
¡¡Pero ya verá, un día lo haré estando sobria!!