lunes, 1 de febrero de 2010

Cosas que espantan las ganas

Estoy preocupada porque tenía un montón de ganas de beber este fin de semana de puente que pasamos fuera de la ciudad. Pero ya estando allá, se me fue el antojo. :( Eso casi nunca me pasa. Culpo a la demás gente que estaba ahí a la que yo no conocía y/o le hablaba poco y yo bien sociable... eso, el que un wey que no me gustó ni tantito me echara miraditas raras y los usuales comentarios de "eres la niña más seria que conozco", me espantaron las ganas de tomar. Sólo bebí porque me dije, "wey, aunque no tomes nada, de todos modos te lo van a cobrar cuando se sume el total y se reparta entre todos y así les estarías invitando los tragos a estos cabrones que ni conoces y no al wey al que sí se los invitarías pero no lo haces porque te haces pendeja, así que mejor éntrale". Y entonces tomé cerveza, ron, brandy, vodka y whiskey. ¡Yeah! Cerveza y ron un día; brandy, vodka y whiskey el otro. Por cierto, el brandy no me gustó. Pero yo creo que la distancia me pesaba porque no me puse ni siquiera happy, aunque también ayuda porque antes de irme estaba chipil y ahora ya no. Síii, los viajes son la onda. Vivo y trabajo para salir de viaje, ya sea al pueblito cercano o a la isla lejana. Lo malo es que luego uno se endeuda y ahora tendrá que pasar un ratote hasta que vuelva a salir de la ciudad, pero no importa, porque el viajecito a la isla valió la pena.