La tarde está demasiado linda como para desperdiciarla haciendo tesinas, ensayos, traducciones. Después de tantos pinches días nublados por fin hay sol, ya lo extrañaba.
Además, ya es otoño y las tardes de otoño no son para pasarse frente a la PC. Pero. Pinches cosas por hacer.
Otoño es mi estación favorita y de nuevo pero. El año pasado vi que las hojas se hacían cafes y amarillas y secas hasta enero, no en octubre-noviembre, ni siquiera diciembre.
Hoy me hice de una reputación, soy la que quita calzones (o trajes de baño de hombres) tan discretamente que el sujeto en cuestión ni cuenta se da. Y ya que hablo de la alberca... qué buena vista hay en la alberca. Uno de mi grupo está bien bien. Ya por fin confirmé que sí va en mi grupo y que el wey con o sin gorra se distingue de los demás. Antes se me hacían todos iguales, ha de ser cuestión de acostumbrarse, lo mismo con los orientales. Todos los chinos se ven iguales, pero si se pone tantita atención no es lo mismo el chino principal de El camino a casa que el chino del anuncio chido de Axe.