jueves, 2 de octubre de 2008

Bichito

Un día me asomé al cuarto de mis perras las más chiquitas ps namás a ver. Tons vi que en su plato de agua había un bicho luchando por sobrevivir. Me dio lástima, pero no hice nada porque ya antes había visto que los bichos se ahogaban bien rápido. Me fui. Eso pasó en la mañana como a las 11.

En la tarde me asomé de nuevo al cuartito, nomás para ver qué andaban haciendo. Y en el plato de agua de nuevo lo vi. Pensé que el bichito iba a estar todo muerto, pero no, ¡seguía luchando por su vida! Abrí la puerta y procedí a rescatarlo. En un ratito se sacudió el agua, descansó y se fue volando.

Ay, me sentí tan mal. Pobre bichito, tantas horas luchando por su vida y yo ahí toda indiferente a su sufrimiento. Bueno, no era indiferente, más bien tenía una idea errónea de su capacidad de supervivencia en el agua. Desde ese día salvo a todos los bichos que veo sufrir, ja. No soy indiferente al sufrimiento ajeno... Al menos no al sufrimiento de los bichitos y animalillos, si es persona, ps depende de quién se trate.

Ah, sí y 2 de octubre no se olvida.