sábado, 18 de octubre de 2008

Tesita

Tengo que hacer correcciones a una tesita (tesis chiquita, o tesina como la llaman en la facultad), pero hay una poderosa fuerza que me lo impide. No quiero, pero sobretodo NO PUEDO. No puedo. Bajo, me siento frente a la compu, abro word y no puedo. Me pongo a pendejear. Me da corajito porque ya una vez que agarro vuelo no hay quien me pare y hasta como que lo disfruto, pero me cuesta tanto empezar. A veces me toma días. Ahorita prefiero pensar en el wey que me llama la atención y en mi incapacidad de ser siquiera un poco coqueta. Siempre es así. Al llegar a la clase veo de reojo al wey y sigo pensando "mmta, qué hueva". Me olvido del asunto durante tres horas. Cuando salgo pienso en el asunto y me digo "eres bien mensa". Luego llego a comer y se me olvida. El olvido dura toda la semana porque disfruto mucho mi semestre deportista. Entonces llega de nuevo el día de la clase y cuando voy camino a la escuela me vuelvo a acordar y pienso, "tal vez hoy sí haga algo". Pero de nuevo lo veo y me vuelve a dar hueva. Supongo que hoy se rompió el ciclo porque ya la tarde y me acordé del wey. Sí, es que hoy por primera vez desde que descubrí que "me llama la atención" me dieron celitos (celitos no son celos verdaderos, son casi celos) y por eso hice a un lado mi indiferencia de hueva y platiqué más con él.

Y ahorita pensar sobre si vale la pena hacer un esfuerzo sobrehumano para abandonar aunque sea 5 minutos mi hueva y hablarle un poco más es el pretexto del que me aferro para no corregir la tesita... Ahorita lo que sea menos eso.

Es que, en una repeticiónun tanto burda de lo que dice Charlotte Lucas en P&P: a todos nos da miedo enamorarnos si no recibimos el proper encouragement. No quiero que me guste más, la verdad, me da flojera.