El wey de la clase del sábado me llama la ateción, ya había dicho. Pero el pedo, el pedototote es que soy una p-e-n-d-e-j-a a la hora de ligar weyes. Pendeja con "P" mayúscula. Ash, según yo iba a mostrarle que no me es indiferente y a hacerme la coqueta, pero ya allá vi que eso de ser toda sonrisas, miraditas acá, comentarios indirectos y demás no es lo mío. ¿Esforzarse? La verdad me da un poco de hueva. Pero seguiré sacándo plática porque ya es avance que siempre se siente junto a mí, antes no pasaba eso. Reírse de sus chistes no cuesta trabajo porque sí son graciosos. Eso de reírse toda hipócrita es muy triste.
Ps ya, total, será otro más que se me va por pendeja. Ya me acostumbré. Además no hay gran pedo porque él no me hace sentir el tza tza tzu.