jueves, 4 de septiembre de 2008

Escoria

Cuando me harto de las obligaciones leo mis blogs preferidos que tienen muchos comentarios, pero la mayoría son basura. Abundan los anónimos putos. Y se ve que muchos de los anónimos putos (o de plano todos) son "hombres". Esos putos son de los más patético que ha parido la raza humana. Triste, patético. Me los imagino con una existencia toda triste en la que no tienen nada mejor que hacer más que escribir "estás bien pendeja", "estás bien fea", "eres una puta". Tal vez se sienten más hombres poniéndo esos disque insultos; tal vez creen que las bloggeras se van a deprimir y a llorar días enteros porque un wey que de seguro está bien feo y bien pendejo le escribió que era una vieja pendeja, fea y puta. Pero si de verdad fueran hombres se los dirían en su cara.

A Farinelli se las cortaron y eso es triste, pero al menos nació con. Estos nacieron sin.

Yo sé quienes son los anónimos putos que alguna vez vinieron a mi blog. Y todos eran "hombres". Sobretodo había uno que me visitó un tiempo y cuando lo vi en la facultad pensé... me reservo mis pensamientos. Puto. Pueden pasar a visitarme a mi salón cuando quieran que yo sí les digo en su cara que son unos pobres diablos, poco hombres, putos, pendejos y cualquier otra grosería que se me venga a la mente.

Bola de malcogidos.