miércoles, 24 de septiembre de 2008

Tratando de escribir algo diario...

Tengo un trabajo para la próxima semana y para poder hacerlo saqué unos libros que parecen biblias. Bueno, uno parece biblia, los otros son uno mismo pero dividido en 4 volúmenes. Lo peor del caso es que todos esos libros están escritos por unos mojigatos. Quería llorar... hasta ayer que descubrí otra versión de la misma historia pero más sintetizada, no mojigata y divertida. Es de Rius. No sé qué piensen de él en la facultad, pero ahorita estoy tan harta de los otros mochos que me vale madres.

Y hablando de libros feos, por fin volvió mi libro de La comunidad del anillo. De pronto un día apareció en el librero. Que según lo tenía el novio de mi hermana. Ja. Nadie se acordaba ya. Me lo regresó sucio y arrugado, como si se hubiera caído por accidente detrás de un mueble y hubiera pasado ahí mucho tiempo sin que nadie se hubiera dado cuenta.

Hoy la clase de natación me dio miedo. Era aventarse a la fosa desde el trampolín pero el maestro ya no estaba adentro para salvarnos. En cambio, se quedó afuera muy vestidito y nos dijo "si no pueden salir, yo los ayudo con este palo". Un palo largote. Me dio miedo, pero luego pensé que él no dejaría que me ahogara, que se lanzaría a rescatarme porque de lo contrario perdería su trabajo y se echaría una broncototota por la muerte de una alumna a la que sólo quiso arrastrar a la orilla con un palo. Aún así sólo me aventé una vez y a mi panza le dolió.

And last but not least... El sábado es la carrera nocturna. De que llego a la meta, llego. Sólo falta ver en qué lugar (espero que no en el último) y en qué condiciones.