jueves, 26 de diciembre de 2013

Que me vaya bien

Por alguna extraña razón estaba hablando con mi mamá de las botas Dr. Martens y le dije que uno de los pocos lugares donde las venden en México es el tianguis del Chopo. Me preguntó que hace cuánto que no iba ahí. Hace cuatro años. Chale, qué rápido se va el tiempo, no me la podía creer. La última vez que fui al Chopo fue aquella vez en la que César (alias flor) me llevó a la cantina y luego a comprar series asiáticas. No puedo creer que ya haya pasado tanto tiempo de eso. Por otro lado, qué bueno que ya puedo acordarme de cosas relacionadas con él sin ponerme a chillar o ponerme triste, sin añorarlo o sin que me duela el corazón. Hace poco más de un año que se acabó todo todo, no me quedaron ganas de volver a verlo, hablarle o escribirle. Sí me quedaron ganas de patearle los huevos y escupirle la cara al principio, pero ya hasta trascendí eso. No more drama. Y como dice la canción, ahora que ha pasado más de un año yo ya te he olvidado; me deseo buena suerte, no volver a verte y que me vaya bien. ;)