viernes, 13 de diciembre de 2013

Me voy, qué lástima pero adiós

Esta semana anunciaron que sí hay alza en el boleto del metro, de $3 a $5. Dos pesos puede parecer poco, pero no lo es, sobre todo cuando el salario mínimo es una miseria y hay muchos desempleados, como yo. Si se invirtiera en mejorar el servicio, no habría el pedo. El pedo es que ese dinero irá a parar a los bolsillos de funcionarios rateros. No hay necesidad de subir el precio, el pedo es que todo se lo roban. También anunciaron la reforma energética y con ello la apertura al sector privado, en específico, las empresas extranjeras podrán llevarse nuestro petróleo. Se enriquecen ellos y los que lopermitieron. Y para nosotros nada. Para nosotros vienen más impuestos, para poder cubrir así el vacío que dejará los ingresos que teníamos por petróleo. Que chingue a su madre el New York Times y todos esos periodicuchos que alabaron la reforma energética priísta.

Yo no le voy a pagar la vida de rey a ningún gobernante, funcionario o extranjero ratero y parásito mientras yo tengo un trabajo mal pagado o, peor, ni tengo trabajo. Me voy. Me encanta mi país pero estoy decepcionada de los mexicanos, que se los chingan y no mueven un dedo. Decir, "pues hay más impuestos, subió el metro, los políticos roban y está difícil encontrar trabajo, ni modo" no va conmigo. Nadie se va a enriquecer a costa mía. So, me largo de México. Estoy en proceso de buscar país en Latinoamérica.