Yo creí haber encontrado el amor. El que nos dicen que es para siempre. Ése con el que, como una presa más de la conocida ilusión masiva, quería pasar toda mi vida. Era un amor enorme, tierno, pasional, me consumía y me dominaba, me embriagaba. Y podría decirse que lo encontré. Él también sentía amor por mí. ¿Qué más podía pedir? La mesa estaba puesta.
Lo que no nos dicen es que no todo lo que se necesita es amor. El amor no lo puede todo.
La experiencia que yo pensé se convertiría en la mejor de mi vida resultó ser mi infierno en vida.
Nos dicen que hay que luchar por lo que queremos, luchar por que nuestros sueños se hagan realidad. El mío parecía difícil pero no imposible y me llenaba de nervios y de miedos. También me llenaba de ilusión y esperanza. Yo quería caminar a su lado.
No sé si hice las cosas bien o mal, si hice mucho o poco. Me equivoqué muchas veces, pero hice lo que pude, lo que me salió. No fue suficiente. Creo que sólo sirvió para alejarlo cada vez más. Si existen personas a las que les moleste que alguien las ame, una de ellas sería él. Ésa es mi impresión.
Me sinceré conmigo y con él y durante dos años estuvimos en un vaivén en el que yo daba un paso hacia él y el daba 20 para alejarse de mí. Nunca había llorado tanto por alguien. Mucho menos por alguien que no valía mis lágrimas.
Ahora nuestros caminos se han separado por completo. Sigo siendo la misma, pero mejor. Aprendí muchas cosas. ¿Y él? Supongo que sigue siendo el mismo. Creo que hasta se ha vuelto peor persona.
No sé cómo puedo seguir amando a alguien así, alguien vil, tan traicionero, tan cruel, no sólo conmigo, sino con los amigos que lo rodean. Quizá porque, por un tiempo, me hizo muy feliz. Pero una cosa la tengo bien clara, me alegra que no se diera nada entre nosotros. De haber sido ése el caso, hubiera descendido hasta el último círculo del infierno. No quiero nada con él, ni siquiera amistad porque sé que ni eso puede ofrecer.
No quiero estar con alguien que decidió lastimarme y ser cruel cada que tuvo oportunidad, en vez de optar por un camino más amable. Puede no querer estar conmigo y está bien, pero él siempre lo expresó de la forma más hiriente que pudo.
Todos nos equivocamos, pero en su caso, es como dice mi hermana, su crueldad y sus "errores" van más allá. Tiene un lado muy lindo, tanto así que para mí él era lo máximo. Pero también tiene un lado bastante feo, él busca el daño deliberado de los que supuestamente quiere, los agrede.
Compadecería a su actual víctima, pero si bien desprecio a la gente como él, que traiciona a sus amigos (aunque más bien creo que nunca fui su amiga), también desprecio a la gente que pisotea corazones, a la gente piruja que le da entrada a uno por acá y a otro por allá. La primera vez que lo vi actuar así me rompió el corazón. Ahora ya estoy tan acostumbrada a su teatrito que sólo siento curiosidad de ver lo que pasará en unos meses. Uno siempre se entera, siempre hay alguien que te cuenta o, a veces, la información llega sola. ¿Cómo y por qué? No sé, son misterios del universo. Así que veremos lo que el tiempo me contará sobre lo que pasa entre él y ésta.
Quisiera que él cambiara ese lado cruel y agresivo (sólo eso, porque yo lo amo como es), pero bien me lo dijo él, la gente (o al menos él) difícilmente cambia. Yo le perdonaría todo, borrón y cuenta nueva. Pero ¿para qué? al final se vuelve a lo mismo, agresión y más agresión. Yo lo amo, pero también me amo a mí y estar con alguien que el 90% de las veces elige ser ojeis no es de dios.