domingo, 24 de octubre de 2010

pulquesh

Pero haciendo el drama y los traumas psicológicos a un lado, ayer también me la pasé bien. La compañía estuvo bien. Mis compañeras de cierto lugar son agradables. Compañeras, amigas todavía no porque apenas las empiezo a tratar. Excepto ésa que es muy parlanchina. Me siento un poco mal porque ella me dice "amiga" y me trata como tal y eso, pero a mí me desespera mucho por varias razones. Habla y habla pura tontería y es muy tonta. Pero en fin... Fuimos a un recorrido en el Centro. Tomamos pulque y cerramos el día en una cantina muy bonita donde por fin pude volver a comer ese platillo que me encanta desde niña: carne cruda, carne tártara. Se prepara con limón, cebolla y perejil. Una delicia.

Cosa curiosa, ninguna de ellas había probado el pulque. Se me hicieron medio mojigatas o inocentillas. Es que dos son hasta más grandes que yo, tienen casi 30. Yo lo probé de niña, jaja. Mi papá compró una vez que fuimos a Morelos y le pedí que me diera a probar. Me gustó mucho. Hasta recuerdo el sabor: curado de piña. Luego lo tomé de puberta y más en mis 20s. Pero ellas... Tener casi 30 y no haber probado el pulque. Sin comentarios. Lo bueno es que a todas les agradó. Por eso me caen bien.

Y ayer, de pura casualidad, elegí sabores que luego nos explicaron que eran afrodisíacos: nuez, avena. Es que me dejaban elegir a mí y guiar a mí porque según soy la conocedora. Pues si me comparo con ellas, supongo que sí lo soy. En fin, no sabía, pero se la pasaron haciéndome burla toda la tarde. Hasta el guía que como que me recordó me dio la impresión que hizo un comentario creyendo que el chico que me gusta y yo éramos pareja. Ja, bueno fuera.

Ya dije que cerramos el día en una cantina... Ahora la próxima salida es a la ópera, el próximo fin. Jamás he ido y no me llama la atención, pero pa' saber qué pedo, iré.