Me dieron unas hojas impresas para traducir. Incluían un cuadro. Hm, ¿qué hago? ¿Me pongo a perder el tiempo haciendo una tablita toda mona para meter ahí el texto como en la impresión o pongo el texto nomás? No es mi pedo que no me dieran la versión pa' computadora. Me dieron otro documento. Lo traduje y tenía el tamaño de letra muy grande. Así venía. Cuando lo entregué me dijeron que así no se entregan textos terminados. Ah, es que no soy adivina y así me lo dieron ustedes a mí. También tengo objeciones con esas dichosas pruebas que le hacen a uno. No creo que sea la mejor manera de ver quién es bueno y quién no. Pero bueno... También admito que no me esforcé por ir de vale madres. Quizá lo de la tablita refleja mi manera de pensar un tanto mediocre. Chales. No lo vuelvo a hacer. Siempre iré con la mejor actitud aunque parezca que el trabajo no me interesa. De mientras, en este la cagué pero ni pedo. No importa. Sigue desagradándome su sistema de traducción. Pero sería muy lindo trabajar entre pura gente puma. :(
viernes, 29 de octubre de 2010
buscando
Ando buscando trabajo de nuevo. Aún tengo, pero el contrato vence en marzo y quiero irme adelantando. Busqué de lo que quiero pero no hay mucho. Encontré algunas opciones... Todas viejas pero quise pensar que si no han quitado los anuncios de las vacantes es porque todavía no se ocupan (pero lo más seguro es que sea porque se les olvidó). Mandé currículum a pura oferta vieja. Me contestaron de uno. Me llamaron para entrevista y todo. Antes de ir revisé la página de la empresa. No me latió su disque super eficiente sistema de sacar el trabajo "rápido y de calidad". Tons fui con toda la actitud de "me vale madres, no quiero este trabajo". Me valía si no me lo daban. Pero ya estando allá, cuando me estaban explicando cómo era la empresa, como que sí me dieron ganas. Ni pedo, ya me había programado mal. Bueno, la verdad me llamó mucho la atención sólo por el hecho de que todos eran de mi universidad. Así me lo dijeron, "nos agradó que seas de la UNAM, aquí todos somos de ahí". Eso me encantó, ¿para qué mentir? Me da cosa la gente de las universidades privadas, me da repugnancia. En fin. Me confundí y medio la cagué. Estando allá en la entrevista seguí con mi actitud valemadrista-nomeinteresaeltrabajo. Días después me arrepentí y pensé que siempre sí me interesaba pero ya la había cagado en las pruebas.