Todo está en los detalles. Un wey es sociable, invita a todo mundo de la manera más fácil... menos a ti. Y no porque le caigas mal, es que quién sabe. Noté que él sólo me invitaba cuando yo mostraba interés en él de alguna forma. ¿Qué quieres que te traiga de regalo?-Voy a ir a tal lado, sería bueno que vinieras. Si no tienes dinero, yo te invito-Mejor ¿por qué no vienes conmigo a tal lado? Saca las de verdad-Vamos a tal lado por las de verdad. Nosotros somos lindos-Va a haber tal evento, ¿quieres ir? Y así. A una vieja que era mi amiga y a mi hermana las vio sólo 2 veces antes de invitarlas a algún lado. Bien fácil que las invita. A mí jamás me ha invitado así. Supongo que está bien y que es buena señal que le cueste invitarme. Ahora sus invitaciones son diferentes. Más bien son sugerencias... "¿te gusta esto? luego vamos si quieres". *sigh*
Un día le pregunté qué quería de regalo (otro regalo), se negó a decirme y no me dejó ir a darle nada. Como que le dio pena, como cuando él me preguntó que quería yo de regalo. Pero que no mame, yo al final me dejé de hacer del rogar y me dejé querer. Él no. Ah, sé que cuando le diga que me gusta se alejará, ya sea por pena, porque no quiere nada conmigo, etc. Pero ni pedo. Mucho tiempo así es dañino para la salud.
Ojalá le haya agradado mi esfuerzo. Ojalá se acuerde de mí mientras anda fuera, aunque sea por ratitos. Ojalá no le den ganas de ligarse a nadie y que nadie le guste. Ojalá nos veamos pronto. Lo quiero mucho. *sigh*
Buenas noches sólo para ti. :)