jueves, 8 de julio de 2010

Shallowness

Vi un suetercito adorable, cortito (de esos que sólo cubren el pecho), negro, delgadito, chiquito, pegadito. Así, adorable. Me hubiera quedado a toda madre... pero yo quería algo que me cubriera todo el pecho y el suéter éste estaba muy sexy, o sea muy escotado y como que no me serviría para esas noches de fiesta para las que lo quiero usar en las que salimos de madrugada con la brisa medio helada o las lluvias tan comunes en estos días. Sí, el susodicho quizá me encontraría linda, ¡pero a qué precio! Total que no me lo compré.

También vi una chamarrita encantadora en la misma tienda. Así verde olivo, hermosa. PERO estaba algo cara y se parecía mucho a la chamarra que el susodicho se pone siempre. Vamos a parecer hermanos lelos o novios que se quieren tanto que se visten igual. Y pues no quiero ser su hermana lela y no somos novios. Tonces tampoco me la compré... Bueno, la verdá es que no me la compré porque no había de mi talla, pura Small, ninguna Medium.

Y es que después del drama day que fue el día de hoy, quería quitarme el mal sabor de boca con algo de ropa, pero al final nel, no encontré nada. Cualquier pretexto es bueno para comprar ropa.

Sí, todo un dramonón tipo novela barata del canal 2, pero la verdad es que me vale madres. No pude soltarle todos los motivos por los que me alejé de ella (que son varios), así que nomás le manejé el evento que fue la gota que derramó el vaso: soy una mujer celosa e insegura convencida de que ella quería robármelo. Puro drama.