Según yo no iba a comprar libros mientras viviera en Uruguay porque son demasiado caros y porque cuando me mudara a otro lugar, serían un peso innecesario. No necesito sumarle cosas a lo que ya cargo. Pero tampoco puedo estar sin libros. No me gusta eso de mirar por la ventana cuando voy en el ómnibus de camino al trabajo. Entonces me compré unos en oferta: 3 libros por $200.
Es curioso cómo algunos libros llegan a ti, en el momento en el que los quieres o necesitas, con el timing perfecto. En Egipto encontré Ender's Game, la única novela en inglés en el hostal donde me quedé. Lo comencé a leer para pasar el rato entre un paseo y otro. No lo terminé, pero lo que leí me gustó. Meses después salió la película. La vi recién en Netflix, un domingo hace como dos semanas. Justo me preguntaba si existiría una continuación. Al siguiente miércoles fui a comprar los libros en oferta y cuál va siendo mi sorpresa encontrar Speaker for the Dead ahí. Es la continuación a Ender's Game.
Leí algo ahí hoy que me tocó una fibra sensible. La forma en la que la chica describe al hombre que quiere y que no está con ella. La manera en la que describe las manos de él. Me hizo pensar en Sean. Recordé pequeños detalles, como cuando me acarició el brazo porque, dijo, quería sentir mi piel. O cuando retiró con ternura los cabellos que cubrían mi oreja para ponerme el audífono y compartir su música conmigo. O como cuando algún auto o moto en esa ciudad de conductores locos que es El Cairo venía directo hacia mí y yo me quedaba paralizada y él me tomaba por los hombros con delicadeza y me quitaba del camino del vehículo. La chica lo describe y uno siente su melancolía por no estar con él. Me hizo sentirme triste y melancólica a mí también. Sobre todo ahora que volveremos a estar en continentes diferentes y sin fecha próxima para vernos.
Tantas cosas pueden pasar. Quiero volver a verlo. Me aterra que conozca a alguien y se olvide de mí. Me desespera no saber cuándo nos volveremos a ver. Pero a la vez me alegra mucho que vaya, es lo mejor para él y él no merece menos que eso.
Y, bueno, me está gustando un MONTÓN Speaker for the Dead. :)