Diferencias de comportamiento. Para seguir el tema de ayer, ahí va otra. Hay un tipo de hombre que es wey. Así, wey. Se portan de cierta forma y no se dan cuenta (o eso dicen) de que con ese comportamiento están mandando señales que cualquier mujer interpretaría como "no mames, le gusto a este wey". Hay veces en las que el wey manda pocas señales y si a la chica le gusta él, ya más segura de que el gusto es mutuo, se lanza. En respuesta el wey se echa para atrás y se aleja de plano porque en realidad no quiere con ella y no se da cuenta de que le envió las señales que indicaban que sí (o eso dice). La chica queda confundida. El wey vuelve a hacer eso con otras. Así es el chico que me gusta. La duda es: cuando las señales no son tan pequeñitas y ya son varias, tantas que se siguen acumulando, ¿el wey se echará para atrás si la chica se lanza? ¿O es que en realidad no hay nada ahí, pero la tendencia natural femenina insiste en que son señales obvias? No sean así, chicos. No nos emocionen si ni al caso...
Esto es un círculo vicioso. La única forma de terminarlo es preguntarle "ya, wey, ¿qué pedo? ¿quieres o no? me confundes y me estás volviendo loca". Después del frenesí del sábado (que ambos sentimos, no me lo puede negar), vuelvo a sentirme como perro madreado. Odio andar pensando "¿tenía ahí la oportunidad y se me fue?", "¿sintió algo más o no?". :(