domingo, 21 de marzo de 2010

Dangerous road

Casi me asaltan el viernes... o quiero creer que sólo me iban a asaltar, nada más grave. Nunca me han asaltado en la vida, jamás y me alegra. No volveré a dejar que estas cosas tristes me distraigan, si no aparte de un corazón roto voy a tener también el susto de mi vida. La tarde del viernes había ido con una amiga para que me platicara unas cosas. Luego, cuando ya iba en el micro de regreso a casa en la noche, me iba quedando jetona porque pssss no había podido dormir la noche anterior (que fue la noche del día en el que me enteré de todo el asunto que me tiene triste). Me bajé donde mi papá me recogería y ahí venía yo caminando toda con sueño y tristeza y un poco alcoholizada (sólo un poco, no me gusta eso de que a uno le rompen el corazón e ir corriendo a emborracharse, no lo haré, bebo porque me gusta beber, punto). El tramo de la parada a donde estaba mi papá es muy corto y yo ni me fijé en nada porque como vi que mi papá ya estaba ahí esperándome, iba toda distraída. Me subí al coche y sólo quería llegar a dormir.

Mi apá me dijo luego que atrás de mí venían dos tipos muy extraños, que me estaban rodeando y que ya venían muy cerca, detrás de mí, que si no los había visto. Le dije que no. Luego mi mamá me preguntó si no había visto tampoco al wey que estaba orinando ahí en medio del camino. No ps tampoco. Pff, prometo que estas triviales problemas amorosos (porque los problemas amorosos siempre son triviales, uno no se muere por causa de ellos) no volverán a distraerme de tal forma. Me iban a asaltar y eso que el lugar estaba lleno de gente y no era muy tarde. Eran como las 10...

La carretera que tengo que tomar pa' llegar a mi casa ya no es segura de noche. Como aquella vez en la que le dije a mi papá que me recogiera en la carretera igual, pero en otra parada de micro que está más adelante y más sola. Estaba ahí yo esperando a mi papá cuando una camioneta se detuvo por ahí y el wey de adentro me hizo señas de que me acercara. Me acerqué pero no mucho porque pensé que quería preguntarme dónde está tal calle o algo así, pero no, el pendejo me dice, "¿no quieres que te lleve? súbete" con una sonrisa emocionada en su cara. O sea, ¿pensó que era una prostituta? o ¿pensó que era yo tan ingenua y tonta como para subirme en el coche de un desconocido? Pff, si pensó lo primero, entonces sería un nuevo tipo de prosti porque iba vestida como estudiante normal: llevaba jeans, chamarra cerrada hasta arribota porque hacía frío, lentes, tenis, mi mochila de la Pantera rosa con los libros de la clase de idioma y ni una gota de maquillaje en la cara. Tal vez pensó que era un nuevo concepto en prostitutas, que ahora en lugar de vestirse todas como la que se pone en la carretera pero más abajo (o sea con una faldititita, tacones, escototote y mucho maquillaje), había unas vestidas de otras formas para cumplir diferentes fantasías. Una vestida como yo sería la prostituta "estudiante universitaria". *Puke* ¡Como historia de video porno! Horror. Sólo hay dos personas a la que le cumpliría esas fantasías de estudiante universitaria/preparatoriana como las de un video porno (si las tuvieran), y ninguno de ellos dos es ese señor.

Ya llegó, ya está aquí, la maldita primavera...