lunes, 9 de noviembre de 2009
Everything happens for a reason
Tuvo que pasar más de un mes para que por fin me decidiera a hacerle las últimas correcciones a la tesita. Y aunque según yo ya las iba a hacer para titularme de una vez por todas antes de que termine el año, los días pasaban y pasaban y yo sólo abría el méndigo archivo pero no hacía ningún cambio. Es que tan sólo ver las anotaciones de las sinodales de lejitos me deprimía. Pero un buen día de la semana pasada me sentí coqueta e hice algo un tanto lanzado... relativamente lanzado porque para como soy yo sí lo es, pero para como son otras, pues no es nada. Entonces me dio muchisísima pena, me puse roja y no quería pensar en ello. Así que abrí la versión de mi tesita con las anotaciones y así sin más me puse a corregir. Fue un alivio, me hizo olvidar mi bromita lanzada, la respuesta bateadora y pude avanzar mucho. Por eso tuvo su lado bueno el que me decidiera a andar de lanzadita y que el wey se me fuera por la tangente. Así y sólo así fue que por fin pude corregir.