domingo, 15 de noviembre de 2009

2 pelis 2

Esta semana fui dos veces a la Cineteca. El miércoles vi El latido del tambor; el sábado (ayer) vi Abrazos rotos.

Primero lo primero. El latido del tambor es de esas películas chinas que tanto me gustan. Repetiré hasta el cansancio que mi cine oriental favorito es el chino. La peli trata del hijo adolescente de un mafioso que se mete con la novia de otro mafioso más poderoso que su papá. Tons eso le trae problemas y su papá lo manda lejos lejos. En ese lugar lejano descubre a los ¿tamboristas?, ja, creo que no, a los ¿percusionistas? zen que entrenan en la montaña. Ahí aprende a ser una mejor persona y el significado del tambor y su sonido. Es muy interesante porque hace la relación con el sonido de los latidos del corazón y que el primer sonido que escuchamos cuando empezamos a vivir es el del corazón de nuestra mamá. Muy bonito. El chico pasa de ser un wey arrogante y desesperante a ser una persona tranquila y más consciente de varias cosas. Me gusto bastante. Tiene bonita fotografía. Como nota final, el protagonista-adolescente-rebelde es el hijo de Jackie Chan. Es una versión mejorada de su papá.

Ahora Almodóvar. Sólo fui a ver esta película porque no me gusta estar los sábados en la tarde en mi casa. Me entretuvo, pero no le vi lo grandioso. No sé por qué unos aplaudieron cuando terminó. A parte de ésta, he visto otras dos de Almodovar. Ninguna me ha gustado. En la que sale Gael García ya ni recuerdo de qué se trata. La de Hable con ella, psss no me gustó. En ésta, Abrazos rotos, la historia de amor no se me hizo original, ni me conmovió. Al contrario, me hizo pensar "chale, otra vez la historia de la bonita que anda con el ruco rico sin amarlo y luego encuentra a su verdadero amor (el director de cine) con quien no puede estar porque el ruco es muy poderoso y cabrón". Hueva. Y, claro, no podía faltar la mujer no-guapa y resentida que tenía una relación con y está enamorada del verdadero amor de la chica guapa (el director de cine) y que siente unos celos terribles hacia la bonita que llegó a bajarle al novio. Más hueva. Y el final trágico de la linda historia de amor. Aún más hueva. Mmm, prefiero quedarme con el cine asiático. Siento que no hay nada de original ni de lindo ni de sincero ni de auténtico cuando según un wey dice haberse enamorado de una chica hermosa con tan sólo verla, porque ¿cuántos weyes no ha de haber y habrá que les pase lo mismo con ella? Y viceversa, con los chicos guapos también, ¿cuántas no habrá que digan haberse "enamorado" de ellos con tan sólo verlos? Penélope Cruz es muy bonita, ¿a cuántos hombres no habrá enamorado con su sola presencia? Así pasa también en la vida real con las y los chic@s guap@s. Pero cuando eso pasa con gente más normalita, es más creíble y auténtico y lindo e interesante, según yo. Entonces, no, la película no pasa. Si veo una historia de amor, espero que esta me llegue y me haga sentir ternura, felicidad, tristeza, que me conmueva. Pero ésta no me hizo sentir más que indiferencia y algo de hartazgo. Obviamente me identifico con la mujer no guapa y resentida enamorada del tipo que se enamoró a primera vista de la mujer guapísima. Lo único rescatable es cuando el chavillo hijo de la resentida (que hasta eso estaba guapo para ser español, qué mamona soy) se pone a imaginar su película de vampiros. Eso es chistosísimo.

Almodóvar, ¡tache!