Tengo que escribir dos mails a dos personas, pero todavía no quiero porque sé que todavía tengo tiempo. Tengo que corregir la tesina, pero no lo hago porque tengo algo más que hacer que es más urgente y porque todavía hay tiempo. Esa cosa más urgente, ya casi la termino, me falta revisar un artículo y ya; podría hacerlo ahorita pero todavía hay tiempo. Tenía que llevar hoy unos papeles a un lado, pero no pude por esa cosa urgente y porque todavía hay tiempo. Tengo un desorden raro, no sé si es grave o no, tengo que ir al doctor, pero al rato, primero tengo otras cosas que hacer (todo lo anterior). Tengo que repasar lo que vimos la clase pasada del idioma ése que estoy estudiando, pero qué hueva. Eso sí lo dejo hasta el final... ya lo estudiaré cuando me vaya para allá, al país ése donde se habla la lengua.
No me había dado cuenta de que aun cuando puedo hacer las cosas antes, siempre las dejo para después. Siempre, siempre. Pero, así somos muchos, ¿no? Dicen que es parte de nuestra cultura mexicana. Todo a la última hora. Pensaba que yo no era de esos, pero ya vi que sí. No me había dado cuenta hasta que esta semana alguien me lo dijo, más vale tarde que nunca. Sí, siempre le hago así y lo peor es que me hago mensa mucho tiempo también en lugar de hacer cosas que debería hacer. Qué mal. Ayer estaba viendo Gone with the Wind y casi al inicio hay una frase que dice... bueno, no me acuerdo y no la encontré, pero dice algo así como "no desperdicies el tiempo, pues la vida está hecha de ello", al menos así decía en la película doblada al español.