jueves, 14 de agosto de 2008

Una más

Otra reseña chafa... o más bien comentario, no reseña.

Pasaron 3 Iron o El espíritu de la pasión de Kim ki-duk ayer en el 11. Se me hace que es el mismo de Las estaciones de la vida.... Sí, sí es.
El wey principal es un universitario vagabundo que va de casa en casa, pero sólo casas donde los habitantes están de viaje o que se ve que van a tardar en volver. La chica principal es una exmodelo a quien su marido rico trata como un objeto más de su linda casa.

Esta cita del director se encuentra en casi cualquier página que hable de esta película:
"La idea se me ocurrió cuando estaba quitando un folleto que estaba pegado en la cerradura de la puerta de mi casa y de pronto se me ocurrió que todas las casas que tenían esa publicidad intacta durante varios días debían de estar vacías. La imagen de una casa vacía en la que no entra nadie me llevó a la historia de una persona muy solitaria, aislada de los demás, y decidí hacer una película acerca de un hombre que entra en ella y colma ese vacío con calidez".

El chico nunca habla y la chica sólo dice una frase al final, y una muy importante. No hablan con los demás (o al menos en lo que se ve) y no hablan entre ellos. Eso se me hizo bien chido, los amantes que se comunican con miradas o gestos o cosas así. No había necesidad de frases cursis-dramáticas como "oh, te amo, no puedo vivir sin ti, te estaré esperando", ni de estar sacando la plática qué-haces-estudias-o-trabajas para evitar caer en silencios incómodos. Todo entre ellos es silencio, pero uno que dice más que las palabras. Yo quiero un novio así. Al que le levante las cejas y sepa qué quiero ir al cine o que le guiñe un ojo y sepa que chacán.

Pero sí me hubiera gustado oírlo hablar, aunque fuera una vez como la chava.