jueves, 21 de agosto de 2008

¡Dibujo, mi amor!

No dibujé nada estas vacaciones. Y unas vacaciones sin un dibujo son unas vacaciones pérdidas aunque haya leído un par de novelas.

Me acordé de que según yo quería estudiar en la ENAP. Diseño gráfico o más bien Diseño y comunicación visual (o una madre así), Artes visuales no. Pocas cosas las disfruto como el dibujo. No sé qué me gusta más la literatura o los dibujines. Yo creo los últimos. Pero.

La ENAP está en las calles perdidas de un pueblo perdido en Xochimilco. Yo vivo por el Ajusco. Hueva. Mi amor por el dibujo no era tan grande como mi amor a dormir bien y a las facultades que quedan más cerca de mi casa. Además siempre quise estudiar en CU. Tons sigo igual que siempre, haciendo los dibujos, los monitos, los animalitos, los rostros como dios me da a entender. Y no me quedan mal, pero podrían quedar mejor.

A veces me arrepiento, pero luego pienso en el pueblo perdido y sus alrededores (alrededores que son nada salvo el club de no sé qué mediocre equipo de futbol, lo cual sigue siendo nada) y ya no me arrepiento tanto.