Ya casi son las 3 y mi papá no llega. Y yo ya tengo hambre. Pero no me gusta comer sola. Putos de Sangrons, puto Slim. Mi papá estaría aquí y estaríamos comiendo felices en familia si ayer no le hubieran vendido a mi mamá un pinche pastel de merengüe todo viejo, pasado y apestoso. Así serás bueno pinche Slim, vendes porquerías carotas y das un servicio telefónico de mierda. ¡No tengo señal de celular en mi casa del cerro! Y mi casa del cerro ni está tan arriba, todavía ni es pueblo. A mí no me da orgullo pendejo ser Telcel como los hijos de papi del anuncio baboso ese. Más bien soy Telcel porque la alternativa, Movistar o como se escribra, es de españoles y yo soy xenófoba. ¡Oh, pero, momento! Slim es medio libanés. Ps ya, me vale. Tal vez sí den mejor servicio los gachupines.
Estoy muy cansada. De nuevo hago deporte. Me duelen los brazos. Me duelen las piernas. Pero valdrá la pena, ya vi que aunque eche la hueva algunos meses o incluso años la condición no se pierde del todo. Cuando termine mi entrenamiento estaré lista para sobrevivir a un apocalipsis de zombies o por lo menos para correr y huir sin que me alcancen y luego morir por falta de agua y comida. Hay gente más delgada que yo que aparentan mejor condición, pero luego son bien débiles y flojos. A mí me tiemblan los brazos cuando hago medias lagartijas porque están bien pinches flacos.
Tengo hambre. Ya casi llega mi papá. Escribiré hasta que llegue.
Voy a clases de natación también. Debí haber aprendido de niña, cuando no tenía periodos. En la alberca de CU hay agua tibiecita. Pero los vestidores, las regaderas. Aún así me gusta ir a natación. También me gusta ir a mi clase de idioma. Me gusta el que fue mi maestro. Tan elegante y guapo. Su nombre me recuerda al novio de Barbie.... Encontré una foto del primer Ken en la Wiki, está chistosísimo. Nunca tuve uno de esos... como que oí una puerta de auto y mis perras ladrán.
¡Eeeeeehhhhhhhhhhhh! ¡Ya voy a comer!