miércoles, 21 de agosto de 2013

Superar la Colonia

Como mexicanos debemos superar la época de la Colonia, dejar de pensar que la gente de piel blanca es superior y eliminar toda la discriminación que eso conlleva en varios ámbitos. No me gustó Palinuro de México de Fernando del Paso. Es simpático por ratos, pero básicamente es aburrido y tiene cosas que no me gustaron. Una de ellas es la elección de mujer que hizo del Paso para ser la enamorada de Palinuro. Estoy HARTA de que la gente en México siga perpetuando esa idea más que falsa de que sólo las rubias, castañas, ojiazules, ojiverdes, piel de leche, piel transparente son las únicas hermosas, que sólo ellas pueden ser protagonistas atractivas en una novela, telenovela, cuento, serie, película, publicidad, en la vida. Si leo una novela mexicana, me gustaría que refleje cosas del país, que refleje lo que es México. Está bien leer sobre una rubia ojiazul hermosa en El idiota de Dostoievski, pero leer sobre el mismo tipo de protagonista femenina en México, donde la población es en su mayoría morena, es ridículo y quizá racista. Me dio mucha hueva leer eso. Una mujer de piel morena es tan protagonista como una blanca, y en México lo es más. La Colonia ya acabó hace mucho. Así que vayan superándola y dejando atrás todo ese racismo y agachonería. No digo que del Paso sea racista, no lo es. Quizá así tuvo una novia o esposa y por eso Estefanía es así, pero para mí fue una decepción total leerla. Las morenas somos tan protagonistas, inteligentes, interesantes y lovables como las blancas; hay morenas bellísimas, tanto mestizas como indígenas.

Volviendo a Palinuro de México, la novela me parece un intento chafa del escritor de demostrar que es un señor bien culto, que conoce un chingo de la cultura Occidental. Ah, ¿y luego? ¿Eso es tu novela? No me convenció el retrato de la grandiosidad del médico. Al contrario, ahora me cagan más los médicos. Entonces, para mí la novela de del Paso fracasó. Ojalá su novela Noticias del imperio sea más afortunada.

Actualización: ya la terminé y mantengo mi opinión. Salvo pasajes divertidos como aquel en el que quieren ver quién tiene la verga más larga y el capítulo sobre el 2 de octubre de 1968 que valen mucho la pena, todo lo demás no me gustó.