lunes, 31 de enero de 2011

siseránweys

Leí un cacho de artículo. No sé quién lo escribía, si era un psicólogo o alguna otra cosa, porque lo leí en un trabajo de doctorado que ponía lo que decían otros autores como si lo hubiera escrito ella. Creo que sí era un psicólogo(a) que analizaba a los adolescentes. Me molestó que se sacara una de esas teorías pendejas como ésa que dice que las niñas envidiamos el falo de los niños. Así esta persona decía que muchos nos aferrábamos a la adolescencia porque nuestro estado estado mental no lograba asimilar o aceptar que ya se debía entrar en la adultez y prolongábamos la adolescencia, por una crisis de identidad o no sé qué mamadas se sacaba y que por eso seguíamos viviendo con los padres. No dudo que haya a quienes sí aplique esto, pero no mamar. Esa persona está dejando de lado otros factores que influyen. Yo y muchos no seguiríamos viviendo con nuestros padres si la situación socioeconómica estuviera mejor. Es difícil conseguir un trabajo, ya no digamos un trabajo con paga decente. Así uno no se puede salir bien de la casa. Si por mí fuera y si pudiera, yo ya me hubiera ido a un departamento a vivir sola o con alguna roomate. Pero no me alcanza.

Otra cosa que me molestó fue que dijo que otra de las pruebas de que nos aferramos a la adolescencia es que seguimos viendo caricaturas. O sea, que alguien le diga que no sólo porque sea trate de un dibujo animado quiere decir que va dirigido a niños. Es como decir que South Park va dirigido a niños nada más porque es una caricatura. También criticaba a los que decoramos nuestro cuarto con muñecos de esas caricaturas. Hm, una cosa es comprar un adorno de una figura bonita y otra cosa ya es ponerse a jugar con la figura. Yo no le veo nada de infantil e inmaduro a comprar figuras. Hace un año en Japón compré muchas figuras de Dragon Ball y las tengo en mi cuarto. Eso no me hace menos madura que alguna mensa que se la vive preocupada por el maquillaje y los novios y salir de antro.

He ahí una razón más por la que los psicolocos no me laten.